Cronología de la Experimentación
1931- El Dr. Cornelius Rhoads, (con auspicio del Instituto Rockefeller para las Investigaciones Médicas), infecta seres humanos con células cancerosas. Poco después es nombrado para la Comisión de Energía Atómica Americana. Allí comienza una serie de experimentos de exposición a la radiación en soldados americanos y pacientes de hospitales civiles.
1932- Comienza el estudio de la Sífilis. A 200 hombres negros diagnosticados con sífilis no se les dice de su enfermedad ni se les administra tratamiento alguno. En su lugar, son utilizados como conejillos de indias para seguir la evolución de la enfermedad. Todos mueren de sífilis no tratada.
1935- Millones de individuos murieron de pelagra durante más de 20 años. Salud Pública de los Estados Unidos actúa finalmente para detener la enfermedad. Si bien se admite que se sabía desde 2 décadas antes que la pelagra es causada por una deficiencia de niacina (un componente del complejo vitamínico B) no se hizo nada hasta que fallecieron miles de negros sumidos en la pobreza.
1940- Cuatrocientos prisioneros en Chicago son infectados con paludismo para estudiar los efectos de nuevas drogas para combatir la enfermedad. Más tarde durante el juicio en Nuremberg, médicos nazis se apoyan en este estudio americano para justificar sus propias acciones durante el Holocausto.
1942- Se inician experimentos con gas mostaza en aproximadamente 4.000 militares. Los experimentos continúan hasta 1945. En este caso, los conejillos de Indias, fueron los Adventistas del Séptimo Día, quienes eligieron esta opción en lugar de alistarse en el ejército.
1943- Dado que Japón inicia un proyecto de investigación bacteriológica con fines bélicos a gran escala, EEUU comienza la investigación en armas biológicas en el Fuerte Detrick (Maryland).
1944- La Armada Americana usa humanos para probar máscaras y ropa antigás. Los individuos fueron encerrados en una cámara de gas y expuestos al gas mostaza.
1945-Comienza el Proyecto Paperclip. El departamento de estado y la CIA reclutan científicos nazis, ofreciéndoles inmunidad e identidades secretas a cambio del trabajo en proyectos ultra secretos del gobierno en los Estados Unidos.
1945- Se implementa el “Programa F” por parte de la Comisión de Energía Atómica Americana (CEA). Este es el estudio de los efectos de los fluoruros en la salud, componentes químicos esenciales en la producción de la bomba atómica. Estos están dentro de los químicos más tóxicos conocidos por el hombre, causando efectos deletéreos a nivel del sistema nervioso central. La información es suprimida en nombre de la seguridad nacional por el temor de que las demandas judiciales interfirieran con la producción de bombas atómicas a gran escala.
1946- Pacientes en los hospitales de Atención de Veteranos de Guerra son usados como conejillos de india para experimentación médica. Para evitar sospechas, en lugar de la palabra “experimentos”, se utilizan los términos “investigaciones” u “observaciones”.
1947- El Coronel Kirkpatrick de la Comisión de Energía Atómica Americana emite un documento confidencial (Documento 07075001, del 8 de enero de 1947) declarando que la agencia empezará a administrar dosis intravenosas de substancias radioactivas a humanos.
1947- La CIA empieza a estudiar el LSD (Acido Lisérgico) como arma potencial para ser utilizada por la Inteligencia Americana. Seres humanos civiles y militares son sometidos a su administración (con o sin consentimiento).
1950- El Departamento de Defensa empieza a planear detonar armas nucleares en áreas desérticas y luego monitorizar a los residentes más cercanos en cuanto a morbilidad y mortalidad.
1951- El Departamento de Defensa efectúa pruebas al aire libre aerosolizando bacterias y virus causantes de enfermedad, las cuales se realizan hasta 1959.
1953- El Ejército Norteamericano libera nubes de Sulfuro de Zinc-Cadmio sobre Winnipeg, St. Louis, Minneapolis, el Fuerte Wayne, el Valle del Monocacy en Maryland, y Leesburg, Virginia. Su intento es determinar cuan eficazmente podrían dispersar los agentes químicos.
1953- La CIA comienza el Proyecto MK ULTRA. Este programa demandó once años de investigación y fue diseñado para producir y probar drogas y microorganismos para ser usados con el fin de controlar la mente y modificar la conducta. Seis de los subproyectos implicaron a seres humanos inadvertidos, los cuales actuaron a modo de robots humanos atentando contra otras vidas y aún las propias (recordad las muertes de personas a manos de “chiflados o locos”: Lee H. Oswald, Robert Kennedy, Malcom X, John Lennon, etc…).
1955- Las Divisiones Químicas del Ejército continúan la investigación del LSD, estudiando su uso potencial como un agente químico paralizante. Más de 1.000 americanos participan en las pruebas que continúan hasta 1958.
1956- El Ejército Norteamericano libera mosquitos infectados con la Fiebre amarilla sobre Savannah, y Avon Park. Siguiendo cada prueba, agentes del Ejército se hacen pasar por agentes de salud pública para comprobar los efectos en las víctimas.
1958- El LSD se prueba en 95 voluntarios en los Laboratorios de Guerra Química del Ejército para ver su efecto sobre la inteligencia.
1960- El Equipo Asistente Principal de la Inteligencia del Ejercito (ACSI) autoriza el campo de prueba del LSD en Europa y en el Lejano Oriente. Las pruebas de la población europea son nombradas con el código de Proyecto TERCERA OPORTUNIDAD; las pruebas de la población asiática son nombradas con el código de Proyecto SOMBRERO de HONGO.
1965- La CIA y del Departamento de Defensa comienzan el Proyecto MK SEARCH, un programa para desarrollar la capacidad de manipular la conducta humana a través del uso de drogas psicodélicas.
1965- Los prisioneros en la Prisión Estatal de Holmesburg en Filadelfia son sometidos a la dioxina, un componente químico órganoclorado altamente tóxico presente en el Agente Naranja usado en Vietnam. Posteriormente los presos son estudiados por el desarrollo de cáncer, lo que indica que el Agente Naranja había sido desde el principio un sospechoso cancerígeno.
1966- La CIA comienza el Proyecto MK OFTEN, programa para probar los efectos toxicológicos de ciertas drogas en los humanos y los animales.
1966- El Ejército norteamericano distribuye Bacillus subtilis en el Metro de la Ciudad de Nueva York. Más de un millón de civiles es expuesto cuando los científicos del ejército dejan caer ampollas llenas con la bacteria desde las rejas de ventilación.
1967- La CIA y el Departamento de Defensa implementan el Proyecto MK NAOMI, sucesor del MK ULTRA y diseñado para mantener, reservar y probar las armas biológicas y químicas.
1969- El Dr. Robert MacMahan del Departamento de Defensa solicita al congreso 10 millones de dólares para desarrollar, en un lapso de 5 a 10 años, un agente biológico sintético para el cual no exista ningun tipo de inmunidad natural.
1970- El financiamiento para el agente biológico sintético es logrado. El proyecto, supervisado por la CIA, se lleva a cabo por la División de Operaciones Especiales en el Fuerte Detrick, (las instalaciones ultra secretas de armas biológicas del ejército norteamericano). Se especula que se usan técnicas de biología molecular para producir retrovirus. (SIDA).
1970- Los Estados Unidos intensifican su desarrollo de “armas étnicas” diseñadas para eliminar grupos étnicos específicos que son susceptibles a las diferencias genéticas y las variaciones en el ADN.
1975- La sección Virus del Centro para la Investigación de Guerra Biológica del Fuerte Detrick es renombrada “Instalaciones Fredrick para la Investigación del Cáncer” y es puesta bajo la supervisión del Instituto Nacional del Cáncer. Un programa especial de virus del cáncer es iniciado por la Armada Norteamericana, supuestamente para desarrollar virus causantes de cáncer. Aquí, los científicos encargados de los retrovirus aíslan un virus para el cual ninguna inmunidad existe. Este es nombrado: HTLV (Virus Humano de la célula T de Leucemia).
1977- Audiencias del senado en la Comisión Investigación Científica y de Salud confirman que se contaminaron 239 áreas pobladas con los agentes biológicos entre 1949 y 1969. Algunas de las áreas incluyeron San Francisco, Washington, D.C., Centro-Oeste de EE.UU., Ciudad de Panamá, Minneapolis y St. Louis.
1978-Se prueba la vacuna contra la hepatitis B, desde el CDC (Center of Disease Control), en Nueva York, Los Angeles y San Francisco. Se solicita para la investigación a través de avisos clasificados, individuos homosexuales promiscuos.
1981- Se confirman los primeros casos de SIDA en hombres homosexuales en Nueva York, Los Angeles y San Francisco, levantando la sospecha que se puede haber introducido el SIDA a través de la vacuna para la Hepatitis B.
1985- Según el Journal Science el HTLV y el VISNA (virus fatal de las ovejas), son muy similares, indicando una cercana evolución taxonómica y evolutiva.
1986- Según los Procedimientos de la Academia Nacional de Ciencias (83:4007-4011), el SIDA y el VISNA son muy similares y comparten todos los elementos estructurales, salvo un segmento pequeño que es casi idéntico al HTLV. Esto lleva a la especulación de que se pueden haber unido el HTLV y el VISNA para producir un nuevo retrovirus para el cual ninguna inmunidad natural existe.
1986- Un informe para el Congreso revela que el actual desarrollo de agentes biológicos del Gobierno de los EE.UU. incluye: los virus modificados, toxinas naturalmente originadas y agentes que son alterados a través de la ingeniería genética para cambiar el carácter inmunológico y prevenir el tratamiento por todas las vacunas existentes.
1987- El Departamento de Defensa admite que, a pesar de un tratado que prohibe la investigación y el desarrollo de agentes biológicos, continúa haciéndolo en instalaciones de investigación en 127 laboratorios y universidades alrededor de la nación.
1990- A más de 1500 bebes negros e hispanos de seis meses de edad en Los Ángeles se les da una vacuna “experimental” del sarampión que nunca había sido autorizada para ser usada en Estados Unidos. La CDC admitió que los padres nunca fueron informados de que la vacuna que fue inyectada a sus niños era experimental.
1994- Con una técnica llamada “rastreador de genes”, el Dr. Garth Nicolson en el Centro del Cáncer MD Anderson en Houston, descubre que los veteranos que volvieron de la Tormenta del Desierto fueron infectados con una cadena alterada de Micoplasma Incognitus, una bacteria normalmente utilizada en la producción de armas biológicas. Incorporada a su estructura molecular, contiene un 40 por ciento de la proteina del virus del SIDA, indicando que ha sido realizada por el hombre.
1994- El senador John D. Rockefeller emite un informe que revela que durante por lo menos 50 años, el Departamento de Defensa ha usado personal militar en experimentos humanos y para la exposición intencional a las substancias peligrosas. Los materiales incluyeron gas mostaza y nervioso, radiación de iones, psicoquímicos, alucinógenos y drogas como las usadas durante la Guerra del Golfo.
1995- El Gobierno americano admite que había ofrecido a los criminales de guerra y científicos japoneses que habían realizado experimentos médicos en humanos sueldos e inmunidad de prosecución a cambio de los datos de la investigación de la guerra biológica.
1995- El Dr. Garth Nicolson revela evidencia de que los agentes biológicos usados durante la Guerra del Golfo habían sido manufacturados en Houston, (Texas) y Boca Raton (Florida) y probados en prisioneros en el Departamento Correccional de Texas.
1996- El Departamento de Defensa admite que soldados de la Tormenta del Desierto fueron expuestos a agentes químicos.
1997- Ochenta y ocho miembros del Congreso firman una carta que exige una investigación sobre el uso de las armas biológicas y el Síndrome de la Guerra del Golfo.
Fuentes:
http://elproyectomatriz.wordpress.com/2007/09/10/experimentacion-armas-biologicas-i/
http://elproyectomatriz.wordpress.com/2007/09/12/experimentacion-armas-biologicas-ii/
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¿Hacia el monopolio genético?: Un tribunal australiano permite patentar genes humanos
17 febrero, 2013
Un tribunal australiano ha fallado a favor de permitir a una empresa patentar un gen humano. La decisión reaviva los temores a que las compañías monopolicen la propiedad sobre los genes humanos convirtiéndolo en una mercancía.
vía ¿Hacia el monopolio genético?: Un tribunal australiano permite patentar genes humanos – RT.
Biología Sintética
Biología sintética (conocida también como Synbio, Genómica Sintética, Biología Constructiva o Biología de Sistemas): es el diseño y la construcción de partes biológicas nuevas, nuevos dispositivos y sistemas que no existen en el mundo natural. Es también el rediseño de sistemas biológicos existentes para que ejecuten tareas específicas. Los avances en las tecnologías nano-escalares —la manipulación de la materia al nivel de átomos y moléculas— contribuyen a los avances de la biología sintética.
| “…Si alguna vez pensaron en una ciencia que garantizara la alarma y la indignación del público, ésta es. Si la comparamos con la biotecnología y la ingeniería genética convencionales, son mucho más atemorizantes los riesgos que implica la biología sintética”. Philip Ball, editor consultor de Nature. |
La ingeniería genética fue superada. Hoy, los científicos ya no mapean únicamente genomas o manipulan genes. Construyen vida de la nada —y lo hacen en ausencia de un debate social y de una supervisión regulatoria.
“Conocida como “ingeniería genética con esteroides”, la biología sintética implica amenazas sociales, ambientales y armamentistas que rebasan todos los peligros y abusos posibles de la biotecnología. La “synbio”, como le nombran por el acrónimo en inglés de synthetic biology, se inspira en la convergencia de biología, computación e ingeniería en la escala nanométrica. Usando una computadora portátil, secuencias genéticas públicas y ADN sintético (es decir ARTIFICIAL) OBTENIDO POR CORREO, cualquiera tiene el potencial de construir de la nada genes o genomas completos (incluidos algunos patógenos letales)”.
“Los científicos predicen que en el lapso de 2 a 5 años será posible sintetizar cualquier virus. La primera bacteria de novo hará su debut a lo largo de 2007” –afirmaba ETC Group en enero de ese año-.
El gigante de la genómica, J. Craig Venter según decía un artículo de el País en 2005- dirigió la compañía privada Celera, que durante los noventa vendió datos del genoma humano a las compañías farmacéuticas mucho antes de que pudieran decodificarlo los Institutos Nacionales de Salud estadounidenses -competidores de Celera en la carrera por mapear el genoma humano-.
A finales de los noventa se secuenció el genoma del Homo sapiens. Estaba previsto culminar ese proceso en 15 o 20 años, pero Craig Venter lo logró en tan sólo tres con su empresa Celera, sirviéndose de su famoso método para rastrear genes a gran velocidad.
En 1995, Venter anunció ser el primero en secuenciar el genoma completo de un organismo vivo (una bacteria conocida como Hemophilus influenzae). En 2003, Venter captó los titulares de los diarios cuando su equipo creó de la nada el primer virus sintético —y sólo invirtió 14 días en lograrlo.
Para el equipo de Venter, el fin último en la creación de un microbio compactado a su mínima expresión es utilizarlo como plataforma para construir nuevos organismos sintéticos cuyos conductos genéticos se programen para ejecutar tareas útiles a nivel comercial —como la generación de combustibles alternativos.
En junio de 2007, el Grupo ETC denunciaba, en un artículo llamado “Los microbios salen de la Caja de Pandora. Adiós Dolly… ¡Hola Sintia!”, la pretensión del Instituto J. Craig Venter de patentar el primer ser vivo artificial creado en un laboratorio:
“Diez años después del nacimiento de Dolly, la oveja clonada, el Instituto J. Craig Venter ha solicitado una patente sobre una nueva bomba biotecnológica: la primera especie hecha completamente en un laboratorio. Se trata de una bacteria construida totalmente con ADN sintético”.
Descrita en la solicitud de patente nº 20070122826, titulada “Genoma bacteriano mínimo”, que reclama derechos monopólicos sobre “un organismo vivo que puede CRECER Y REPRODUCIRSE” cuyo genoma (su información genética completa) se construyó totalmente en laboratorio. Lo que ha bautizado como “Micoplasma laboratorium” y el Grupo ETC apodó “Sintia”.
“Esto es grave. Si se les conceden estas patentes, sería como decir “nosotros somos los dueños de la vida””. “Antes que se siga avanzando con los organismos vivos sintéticos, la sociedad debe debatir si son socialmente aceptables o deseables y responder muchas cuestiones: ¿Cómo puede prevenirse una liberación accidental al ambiente, o cómo pueden evaluarse los efectos de su liberación intencional? ¿Quién los controlará y cómo? ¿Cómo va a regularse su investigación?” Dr. Tom Knight, investigador decano en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT)
La empresa de Venter (de quien hablamos ampliamente en el artículo anterior de esta serie) no reclama un solo microbio (Sintia) hecho con ADN artificial; las nuevas solicitudes están redactadas de tal forma que buscan el monopolio exclusivo sobre TODOS los genomas sintéticos. . Los últimos intentos de Venter por lograr un monopolio extremo, si bien no eran tan sorprendentes, le valieron fuertes críticas de la sociedad civil, pero también de los científicos del campo de la biología sintética.
En junio de 2007, Jim Thomas afirmaba: “En el último año, quienes hacen biología sintética se han ido a la cama con las grandes empresas”. “Con British Petroleum, Cargill y DuPont apostándole a la biología sintética, la agenda corporativa está comenzando a tomar las riendas de esta poderosa tecnología. La sociedad debe preocuparse por cuáles intereses serán ignorados o aplastados.”
¿Qué significa la biología sintética en términos de armas biológicas?
Primero fue la polio. En 2002, un equipo de investigadores de State University of New York en Stony Brook, encabezado por el genetista molecular, el doctor Eckard Wimmer, ordenó POR CORREO secuencias cortas de filamentos sintéticos de ADN (oligonucleótidos) y los juntó y articuló para conformar una versión funcional del virus de la polio. Su trabajo fue publicado. Según Wimmer, su objetivo con el experimento era ilustrar que se puede construir un patógeno tan peligroso ordenando las partes por correo. (!!!)
Recordemos que la cepa de la influenza aviar saltó a los humanos a principios del siglo XX, conocida también como “gripe española” y que mató entre 20 y 50 millones de personas en todo el mundo en 1918-1919. Pues bien, el doctor Jeffrey Taubenberger (jefe de la división de patología molecular en el Instituto de Patología de las Fuerzas Armadas estadounidenses en Washington), su equipo y algunos investigadores de Mount Sinai School of Medicine, en Nueva York, y de los Centros de Control de Enfermedades estadounidenses (CDC por sus siglas en inglés), en Atlanta Georgia, anunciaron, en 2005, que habían resucitado el virus letal. Publicaron los detalles de la secuenciación del genoma en Nature y detalles de la recreación del virus en Science.
Dos pensadores de la tecnología de punta, Bill Joy y Ray Kurzweil, arremetieron contra los CDC por publicar el genoma completo del virus de la gripe de 1918 en las bases de datos del GenBank (definido como: colección de disponibilidad pública de secuencias de ADN): “Esto es estúpido en extremo”, escribieron. “El genoma es esencialmente el diseño de un arma de destrucción masiva”.
La industria de la biología sintética le ha hecho más fácil y rápido el trabajo a quienes pretenden fabricar armas biológicas. Richard H. Ebright, un bioquímico de Rutgers University, clarificó para The Washington Post que ahora sería mucho más fácil y “totalmente legal que una persona produjera el virus de la influenza de 1918 en toda su extensión, o el genoma del virus del Ébola, junto con instrucciones y procedimientos detallados, y otros materiales básicos para reconstruirlos… es posible incluso anunciarlo y vender el producto…”.
Pero las preocupaciones acerca del potencial armamentista de la biología sintética no se limitan a la construcción o reconstrucción de microorganismos virulentos. El trabajo en el área de la ingeniería de conductos permite a los biólogos en sistemas construir redes genéticas que codifican proteínas particulares, y estas redes luego pueden insertarse en anfitriones microbianos. Los microbios pueden funcionar como “fábricas biológicas” que produzcan venenos proteínicos naturales como los de víbora, insectos y avispas, toxinas de plantas y toxinas bacteriales que pueden ocasionar antrax, botulismo, cólera, difteria, intoxicación alimentaria por estafilococos o tétanos.
Un documento desclasificado de la CIA estadounidense (Central Intelligence Agency’s Office of Transnational Issues, “The Darker Bioweapons Future”, 3 de noviembre de 2003) titulado “El más oscuro futuro de las armas biológicas”, reconoce que “un mayor entendimiento de los complejos conductos bioquímicos que subyacen a los procesos de la vida tiene el potencial de permitir una nueva clase, más virulenta, de agentes biológicos diseñados para atacar conductos bioquímicos particulares y provocar efectos específicos… La misma ciencia que puede curar algunas de nuestras peores enfermedades, puede también ser usada para crear las armas más terroríficas del mundo”
Fuentes:
http://elproyectomatriz.wordpress.com/2008/09/14/biologia-sintetica-o-la-competencia-de-dios-i/
http://elproyectomatriz.wordpress.com/2008/09/26/biologia-sintetica-o-la-competencia-de-dios-ii/
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El expansivo complejo industrial de las bioarmas de EE.UU.
| Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens |
El distópico filme de ciencia ficción británico “28 Days Later” [28 días después o Exterminio] comienza con activistas por los derechos de los animales que se introducen en la Instalación de Investigación de Primates de Cambridge para liberar chimpancés utilizados en un programa secreto de armas.
Aterrorizado por la intrusión, un científico advierte a los intrusos que los chimpancés están infectados por un patógeno genéticamente modificando. Ignorando su advertencia, los chimpancés son liberados de sus jaulas e inmediatamente atacan a todo el que encuentran, desatando una plaga de proporciones inimaginables.
A pesar del extravagante guión (con activistas por los derechos de los animales colocados claramente en la mira) esta historia lúgubre y aleccionadora contiene un grano de verdad. Aunque bandas de zombis devoradores de carne no han invadido nuestras ciudades, hay una amenaza más sutil que aparece en el horizonte.

El sexto aniversario del asesinato del experto británico en bioarmas, el doctor David Kelly el 17 de julio de 2003, destapó más que las mentiras gubernamentales que allanaron el camino para la invasión ilegal y la ocupación de Iraq; sacó a la luz el tenebroso mundo de la investigación de guerra biológica en Gran Bretaña y en EE.UU.
Junto con los ataques con ántrax de 2001 en EE.UU. que asesinaron a cinco personas y expusieron a otras 10.000 a una forma armamentizada de la bacteria, la muerte de Kelly bajo circunstancias altamente cuestionables concentró la atención en el establishment occidental de bioarmas. Por un instante fugaz todos los ojos se dirigieron hacia una red internacional de investigadores médicos, especuladores corporativos y armamentistas del Pentágono ocupados como las proverbiales abejas en experimentos con letales microorganismos.
Y entonces, como dicen, se apagó la luz; mientras más cuerpos se amontonaban, los casos se “cerraban” y el dinero seguía fluyendo…
Un complejo expansivo bioarmamento-industria
La producción de bioarmas fue aparentemente prohibida cuando EE.UU. firmó la Convención de Armas Biológicas (BWC) en 1975. Sin embargo, la ausencia de algún régimen formal de verificación limitó desde el principio, algunos dicen intencionalmente, la efectividad del tratado.
Por cierto, un gigantesco agujero en el BWC permite la producción de “pequeñas cantidades” de agentes mortales “con propósitos médicos y defensivos.” Nótese, sin embargo, que no se prohíbe la producción en sí de tales agentes sino más bien, su transformación en “armas, equipos o medios de lanzamiento… con propósitos hostiles o en un conflicto armado.”
Y utilizando como pretexto los ataques del 11 de septiembre y los del ántrax, EE.UU.se lanzó a un programa sistemático e insensato para expandir la investigación de la creación de sistemas prohibidos de armas. Junto con un renovado interés en esos arriesgados proyectos, ahora bautizados eufemísticamente como “biodefensa” para evitar la violación del BWC, vino un inmenso aumento en el financiamiento con la construcción de nuevas instalaciones y con la “actualización” de las antiguas. Un informe de mayo de 2009 del Servicio de Investigación del Congreso (CRS) calcula que los gastos generales del gobierno han “aumentado de 690 millones de dólares en el año fiscal 2001 a 5.400 millones de dólares en el año fiscal 2008.”
Según el Centro de Control de Armas y No-Proliferación basado en Washington D.C., desde los ataques terroristas de 2001 “el gobierno de EE.UU. ha gastado o asignado cerca de 50.000 millones de dólares entre 11 departamentos y agencias federales para encarar la amenaza de armas biológicas. Para el año fiscal 2009, el gobierno de Bush propuso otros 8.970 millones de dólares en gastos relacionados con bioarmas, aproximadamente 2.500 millones más (un 39%) que la suma que el Congreso asignó para el año fiscal 2008.”
El grueso de esos fondos, según el Centro, han sido destinados a la Autoridad en Investigación y Desarrollo Avanzados en Biomedicina (BARDA) del Departamento de Salud y Servicios Humanos, (31.500 millones de dólares), al Departamento de Defensa (11.800 millones), al Departamento de Seguridad Interior (3.300 millones) y al Proyecto BioEscudo (5.500 millones de dólares).
Sin embargo, según numerosos estudios, es más probable que los patógenos letales se propaguen como un fuego incontrolado como resultado de un accidente de laboratorio que por un ataque por terroristas que esgriman gérmenes. Al escribir estas líneas, laboratorios con Nivel de Bioseguridad 3 (BSL-3) y Nivel de Bioseguridad 4 (BSL-4) brotan como hongos venenosos por todo EE.UU.
La denominación BSL-3 significa que una instalación está equipada para manejar agentes indígenas o exóticos que puedan causar una enfermedad seria o potencialmente letal después de ser inhalados. Ejemplos de sustancias manipuladas por un laboratorio BSL-3 incluyen tuberculosis, ántrax, virus del Nilo occidental, SARS, salmonella, y fiebre amarilla.
Por otra parte, un laboratorio BSL-4 manipula los patógenos más letales conocidos por la humanidad; en otras palabras agentes infecciosos transmitidos por aerosoles que causan enfermedades fatales para las que no existen tratamientos conocidos. Ejemplos de sustancias manejadas por un laboratorio BSL-3 incluyen, el virus de Marburg, el virus Ébola, la fiebre de Lassa y la fiebre hemorrágica Crimea-Congo.
Investigadores del CRS informaron que “entidades no-federales también han expandido o construido laboratorios de alta contención adicionales. Aparte de la amenaza de bioterrorismo, una creciente percepción de la amenaza planteada por enfermedades emergentes y re-emergentes ha llevado a la proliferación internacional de laboratorios de alta contención, ya que las tecnologías utilizadas están ampliamente disponibles.”
Sorprendentemente, el CRS no pudo determinar la cantidad exacta de laboratorios BSL-3 que operan actualmente en EE.UU. Sin embargo, el equipo investigador del Congreso dijo que “se calcula que la cantidad total de espacio BSL-4 planificado o existente en EE.UU. se ha multiplicado unas doce veces desde 2004.”
Gran parte de ese trabajo, convenientemente, es subcontratado a corporaciones privadas con poca o ninguna supervisión efectiva. Entre las firmas más destacadas que han recibido la generosidad del gobierno federal para trabajo de BSL-3 y BSL-4 según CRS, están “Lovelace Respiratory Research Institute, Battelle Memorial Institute, Southern Research Institute, y otros.” ¡Por cierto, gran parte puede permanecer oculto bajo la rúbrica de “información confidencial” y de “propiedad intelectual”, incluida la subcontratación de la investigación de armas secretas!
Durante audiencias en 2007 ante el Subcomité sobre Supervisión e Investigaciones del Comité de Energía y Comercio del Congreso, el presidente del comité, Bart Stupak (demócrata de Michigan), dijo:
Estos laboratorios BSL -3 y -4 son instalaciones en las que se realiza investigación con virus y bacterias altamente infecciosos que pueden causar daño corporal o muerte. Algunas de las enfermedades más exóticas y más peligrosas son manejadas en los laboratorios BSL-3 y -4, incluyendo ántrax, fiebre aftosa y fiebre Ébola. La liberación accidental o deliberada de algunos de los agentes biológicos manejados en esos laboratorios podría tener consecuencias catastróficas. Sin embargo, como nos informa la Oficina General de Auditoría de EE UU (GAO), ni una sola agencia gubernamental tiene la responsabilidad en última instancia de asegurar la seguridad y de proteger esos laboratorios de alta contención. Sin embargo, la GAO señala que tiene lugar una considerable expansión de la cantidad de laboratorios BSL tanto en EE.UU. como en el extranjero pero que se desconoce la dimensión de esa expansión. (“Gérmenes, Virus y Secretos: la proliferación silenciosa de biolaboratorios en EE.UU.” Audiencia ante el Subcomité sobre Supervisión e Investigaciones del Comité de Energía y Comercio del Congreso, Cámara de Representantes de EE.UU. 4 de octubre de 2007, Serial No. 110-70, pp. 1-2)
Las audiencias revelaron que nadie “en el gobierno federal llega a saber con seguridad cuántos de estos laboratorios existen en EE.UU., mucho menos qué investigación realizan o si son salvos y seguros.” Ni “protegidas” ni “seguras” esas instalaciones son, sin embargo, altamente lucrativas.
Sólo en 2007, se informó sobre unos 100 “incidentes” de ese tipo; sin embargo, “hay indicios de que la cantidad real de incidentes podría ser mucho más elevada,” según el representante Stupak. Las líneas directivas para las informaciones son tan permisivas que patógenos peligrosos como hantavirus, SARS y la fiebre del dengue no “están en la lista de agentes seleccionados” ni se requiere que “el robo, la pérdida o la liberación de esos agentes… sea informada a funcionarios federales.”
Según Edward Hammond, director del ahora difundo Proyecto Sunshine, unas 20.000 personas que trabajan en más de 400 sitios en EE.UU. realizan investigación sobre organismos que pueden ser utilizados como bioarmas. Eso representa un aumento multiplicado por diez en el empleo en semejantes instalaciones desde los ataques con ántrax de 2001.
Utilizando la Ley de Libertad de la Información para obtener datos del gobierno federal, Hammond obtuvo antecedentes de una serie de comités de bioseguridad universitarios. Lo que descubrió fue inquietante para decir lo menos. Plaga, ántrax, fiebre de las Montañas Rocosas, tularemia, brucelosis y fiebre Q; son algunos de los patógenos letales que han escapado a la contención debido a malas prácticas de seguridad y que llevaron a enfermedades accidentales de trabajadores de los laboratorios.
Los científicos han advertido durante años que mientras más gente manipula esas sustancias tóxicas, mayor será la probabilidad de que sucedan desgracias. Entre los incidentes más conocidos, Hammond informó sobre los siguientes:
- Texas A&M University: Trabajadores fueron expuestos a la fiebre Q cuando escapó a la contención;
- Universidad de Nuevo México: un trabajador fue pinchado por una aguja cargada con ántrax mientras a otro lo clavaron con una jeringa llena de un microbio no revelado, genéticamente modificado;
- Medical Center de la Universidad de Ohio: trabajadores fueron expuestos a coccidioidomicosis;
- Universidad de Chicago: un pinchazo con una jeringa de un trabajador de un laboratorio con una sustancia no revelada que requería fuerte contención, con gran probabilidad ántrax o plaga;
- Universidad de California en Berkeley: trabajadores manipularon sin contención la fiebre de las Montañas Rocosas, transmitida por el aire. Había sido etiquetada por error como “inofensiva.”
Más recientemente, Global Security Newswire informó en junio que en el Instituto de Investigación Médica de Enfermedades Infecciosas del Ejército de EE.UU. (USAMRIID) en Fort Detrick, Md., “encontraron casi 10.000 frascos más de patógenos potencialmente letales que los que se sabía que estaban almacenados en el lugar.”
Afirmando que hay “múltiples niveles de seguridad,” el comandante adjunto de Ft. Detrick coronel Mark Kortepeter dijo que era “extremadamente improbable” que alguna de las muestras del centro hayan sido sacadas de contrabando. “Improbable,” pero no imposible.
Entre las 9.200 muestras adicionales descubiertas durante el inventario había “agentes bacterianos que causan plaga, ántrax y tularemia; virus equina venezolana, oriental y occidental; virus de la fiebre del Valle del Rift (FVR); virus Junín; virus Ébola, y neurotoxinas botulínicas.” ¡Y hablan de una “cultura de la seguridad”!
Si alguno de esos patógenos escapara o lo “desaparecieran,” podría ser transformado en un arma apocalíptica.
Genes de diseño, armas de diseño
En “Emerging Technologies: Genetic Engineering and Biological Weapons,” el investigador Edward Hammond describió cómo “la ingeniería genética puede contribuir de muchas maneras a programas de bioarmas ofensivas. Mediante la manipulación genética, agentes de bioguerra clásica como ser ántrax o plaga pueden ser convertidos en armas más eficientes. Las barreras de acceso a agentes como viruela, Ébola o gripe española están siendo bajadas por técnicas genéticas y genómicas.”
La investigación del ADN recombinante, que ya no pertenece al campo de la ciencia ficción, está siendo explotada por emprendedores especuladores corporativos con intenciones decididamente siniestras. Hammond escribe que aunque “el acceso a virus y cepas altamente virulentos es cada vez más regulado y restringido,” cuando se trata de toxinas letales como el virus de la viruela (erradicado de los laboratorios hace más de 20 años… es sólo cuestión de tiempo antes de que se posibilite la síntesis artificial de agentes o combinaciones de agentes.”
La evidencia disponible sugiere que un tal trabajo, alarmantemente, avanza a un ritmo rápido.
En 2002, un equipo de investigación de la Universidad de Nueva York en Stony Brook sintetizó el poliovirus. Hammond escribe que “los investigadores construyeron el poliovirus ‘partiendo de cero’ mediante la síntesis química. Comenzando por la secuencia genética del agente, que está disponible en línea, los investigadores sintetizaron secuencias del virus en el laboratorio y pidieron otras secuencias de ADN hechas a pedido a una fuente comercial. Entonces las combinaron para formar todo el genoma del polio. En un último paso, la secuencia de ADN fue activada agregando un cóctel químico que inició la producción de un virus patogénico viviente. El experimento fue financiado por DARPA, la Agencia de Investigación de Proyectos Avanzados de Defensa de EE.UU.”
Aunque el poliovirus no es “muy adecuado” como bioarma, “el experimento ilustra posibilidades que generan verdaderos problemas si técnicas similares llegaran a ser aplicables a agentes como la viruela.” Hammond asegura que en 2002 “una técnica semejante fue demostrada.” Por cierto, “las secuencias completas de por lo menos dos variedades diferentes de viruela se encuentran en Internet, y últimamente ha sido lanzado un nuevo sitio en Internet dedicado a secuencias genómicas de virus que produce la viruela.”
De modo tan amedrentador como el potencial como bioarma de una viruela genéticamente modificada, investigadores de EE.UU., dirigidos por un patólogo del Pentágono, “comenzaron recientemente a reconstruir genéticamente” la peligrosa variedad de influenza responsable por la pandemia de 1918-1919. “En un experimento,” nos informa Hammond, “un virus parcialmente reconstruido de 1918 mató ratones, mientras virus construidos con genes de un virus de gripe contemporáneo apenas tuvo algún efecto.” Durante el estallido de 1918-1919 murieron unos 40 millones de personas en la pandemia global.
Hammond informa que una muestra de tejido pulmonar de un soldado de 21 años que murió en 1918 en Ft. Jackson en Carolina del Sur “produjo lo que buscaban los investigadores del Ejército: muestras intactas de RNA viral que pudieran ser analizadas y secuenciadas. En una primera publicación en 1997, fueron revelados nueve breves fragmentos de RNA viral de la gripe española. Debido a la burda preparación del tejido en 1918, no se recuperaron secuencias de virus vivo o de RNA viral completo.”
Pero lejos de inhibir a los investigadores del Pentágono, los propugnadores de la bioguerra saltaron de alegría cuando científicos del Ejército recuperaron muestras intactas de RNA viral que fueron subsiguientemente despedazadas y analizadas. En 2002, según Hammond, “cuatro de los ocho segmentos de RNA viral habían sido completamente secuenciados, incluidos los dos segmentos que son considerados como de mayor importancia para la virulencia del virus.”
Esto conduce a un desasosegado sentimiento de que tal vez el actual estallido de la variedad H1N1 de gripe porcina podría ser el resultado de algún experimento demencial que salió mal. Adrian Gibbs, destacado científico australiano quien colaboró con investigación que condujo al desarrollo del medicamento Tamiflu, dijo a Bloomberg News “la nueva variedad puede haberse desarrollado accidentalmente en huevos utilizados por los científicos para cultivar virus y por los fabricantes de medicamentos para producir vacunas. Gibbs dice que llegó a su conclusión como parte de un esfuerzo de rastrear los orígenes del virus analizando su diseño genético.”
“Mientras antes lleguemos a comprender de dónde provino, más seguras se harán las cosas,” dijo Gibbs a Bloomberg. “Podría ser un error que ocurrió en una instalación de producción de vacuna o el virus podría haber saltado de un cerdo a otro mamífero o a un pájaro antes de llegar a los humanos, dijo.”
Gibbs no es ningún chalado y sus afirmaciones, por lo menos inicialmente, fueron tomadas en serio por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Kenji Fukada, director general adjunto de seguridad sanitaria y del medio ambiente de la OMS dijo que la agencia está estudiando el informe de Gibbs. Por otra parte, el Centro Estadounidense de Control de Enfermedad en Atlanta descartó sus resultados, y decidió que “no existe evidencia” que apoye las conclusiones del científico.
Su investigación es considerada verosímil y el científico dijo que su análisis es apoyado por otros investigadores, incluyendo a Richard Webby, virólogo en St. Jude Children’s Research Hospital en Memphis quien estableció que “la nueva variedad es el producto de dos cepas diferentes de influenza que han circulado entre los cerdos en Norteamérica y Europa durante más de una década.”
Gibbs dijo a la publicación financiera que no veía evidencia de que “el virus derivado de los cerdos haya sido un producto deliberado, hecho por el hombre.” El investigador dijo: “No pienso que pueda ser una cosa maligna. Es mucho más probable que alguna cosa al azar haya juntado esos dos virus.”
Fukada dijo posteriormente que la proposición de Gibbs “no corresponde a la evidencia.” El funcionario de la OMS dijo que la organización tendrá que estudiar el artículo de investigación de Gibbs cuando sea publicado, pero indicó que “es poco probable que cambie las conclusiones de los expertos.”
Puede que Gibbs se equivoque y que sus resultados sean relegados a las afirmaciones hipotéticas. Habiendo dicho eso, sin embargo, no se puede descartar fácilmente el peligro de que H1N1 o algún derivado pueda ser armamentizado.
Por cierto el Journal of the Royal Society of Medicine se alarmó tanto por la perspectiva que comentó en 2003: “Las posibilidad para la transmisión [de la influenza] mediante ingeniería genética o por aerosoles sugiere un enorme potencial para el bioterrorismo.” Inexpresada, por cierto, quedó la mayor amenaza planteada por semejante investigación oculta, o sea el terrorismo de Estado, o más específicamente, el terrorismo de Estado estadounidense.
Plum Island
Si el pasado es un prólogo, podría ser instructivo emprender un pequeño desvío por la calle del recuerdo.
Una instalación espeluznante que jugó un papel crucial en los programas de bioarmas de EE.UU. en la Guerra Fría es el Centro de Enfermedad Animal de Plum Island (PIADC), de 340 hectáreas. Bajo el control nominal del Departamento de Agricultura de EE.UU., Plum Island compartía estrechos vínculos con el Instituto de Investigación Médica de Enfermedades Infecciosas del Ejército de EE.UU. (USAMRIID) en Fort Detrick, Maryland.
Según una serie de impresionantes informes del investigador Mark Sanborne, el “padrino espiritual” de Plum Island no fue otro que un cierto doctor Erich Traub, “un científico nazi con un historial fascinante.” Traub pasó los años previos a la guerra como asociado científico en el Instituto Rockefeller en Princeton, Nueva Jersey, “estudiando bacteriología y virología, mientras todavía encontraba el tiempo necesario para pasarlo en Camp Sigfried, cuartel del movimiento nazi estadounidense en Yaphank, Long Island, a 50 kilómetros al oeste de Plum Island.”
Según evidencia revelada por el investigador Michael Christopher Carroll en su publicación Lab 257, al estallar la guerra Traub volvió a Alemania y fue jefe de Insel Riems, la instalación secreta de guerra biológica de los nazis, ubicada en una isla en el Mar Báltico. Nazi fanático, Traub probó pulverizaciones de gérmenes y virus sobre la Unión Soviética ocupada “mientras dependía directamente de Heinrich Himmler.”
Con un currículum vitae semejante se podría esperar que Traub hubiera terminado en la cárcel o colgado. ¡Vuelva a pensarlo!
Después de la guerra Traub trabajó brevemente para los soviéticos antes de ser acogido por la Operación Paperclip (sujetapapeles), el programa clandestino de empleo de Washington para científicos nazis útiles. Lo que Werner von Braun fue para los cohetes, Traub lo fue para los gérmenes: Fue rápidamente a trabajar para el Instituto de Investigación Médica Naval y dio asesoramiento operativo a la CIA y a los bioguerreros en Fort Detrick. Por cierto, su descripción detallada de su trabajo en Insel Riems probablemente ayudó a inspirar la selección de Plum Island por el Ejército: las instalaciones alemana y estadounidense estaban situadas en islas donde los vientos prevalecientes soplaban (sobre todo) hacia el mar. (Mark Sanborne, “‘Bionoia’ Part 3: The Mystery of Plum Island: Nazis, Ticks and Weapons of Mass Infection,” World War 4 Report, No. 121, May 1, 2006)
Pero todo eso es cosa del pasado, ¿verdad? Bueno, no enteramente…
Caroll presenta un caso convincente de que el estallido en 1975 y la subsiguiente propagación pandémica de la Enfermedad de Lyme, un patógeno propagada por garrapatas identificado por primera vez en Old Lyme, Connecticut ” a sólo 16 kilómetros por el estrecho de Long Island desde Plum Island,” puede haberse originado cuando un experimento secreto con bioarmas resultó mal.
Desde su aparición en 1975 se ha informado de casi 300.000 casos en 49 Estados, aunque considerando sus capacidades miméticas y sus confusas manifestaciones multisintomáticas, el CDC estima que sólo uno en 10 casos es reconocido como tal, lo que significa que potencialmente unos tres millones de estadounidenses pueden haber sido infectados por el patógeno.
Por cierto, lo que convierte a Lyme en la cobertura perfecta como bioarma es su capacidad como “un síndrome inflamatorio artero, multisistémico, que imita a otras enfermedades al incluir una serie de aflicciones, incluyendo dolores crónicos e inhabilitantes y fatiga que si no son tratadas pueden extenderse a órganos y al sistema nervioso central, causando depresión, parálisis, pérdida de la memoria, psicosis, e incluso encefalitis y muerte,” nos informa sombríamente Sanborne.
¿Por qué entonces, se preocuparían los bioguerreros de EE.UU. de una enfermedad que “inhabilita pero pocas veces mata” a sus víctimas? Según Sanborne, “la lógica es de una simpleza brutal.” Haciendo una analogía entre cómo un soldado herido causa más problemas a un ejército que uno muerto, “una población que se enferma gradualmente causa más problemas económicos y sociales a una sociedad que la simple muerte de una cantidad limitada de personas debido a un ataque más directo y virulento.”
Y tanto mejor si una enfermedad semejante puede ser transmitida por un vector natural como garrapatas o mosquitos que ya posee una su propia negación plausible por así decir “y puede confundir a las autoridades médicas al presentar una amplia gama de síntomas que imitan otras condiciones (como su más famoso pariente, la sífilis, ha sido llamada la ‘Gran Imitadora’), escribió Sanborne.
Caroll descubrió durante su investigación que el entomólogo, Dr. Richard Endris, y el jefe del equipo de fiebre porcina africana, Dr. William Hess, viajaron a Camerún y a otras partes de África en “safaris de caza de garrapatas.” Una vez que el par hubo completado su colección, había criado “más de 200.000 garrapatas duras y blandas de múltiples especies.”
Las prácticas de contención del laboratorio fueron citadas como “inseguras” por consultores externos que “recomendaron enérgicamente” que la construcción de un “insectario moderno, aprobado, sea emprendida para investigaciones futuras.” El par fue despedido en 1988 y la colonia de garrapatas fue destruida, pero la pregunta sigue existiendo: ¿se habían escapado las garrapatas?
También existe evidencia de que los investigadores de Plum Island experimentaron con más que garrapatas. Caroll afirmó:
El doctor Endris también condujo experimentos con jejenes en Plum Island en 1987 para ensayar la transmisión de leishmaniasis, una enfermedad infecciosa que si no es tratada, tiene una tasa de mortalidad humana de casi 100%. Se caracteriza por ataques irregulares de fiebre, considerable pérdida de peso, e hinchazón del bazo y del hígado. El trabajo fue realizado bajo un contrato de Fort Detrick, y sirve como otro ejemplo de un agente de bioguerra letal en el que se trabajó en Plum Island para el Ejército, sin conocimiento público y sin que se tomaran precauciones para la seguridad pública. (Michael Christopher Carroll, Lab 257: The Disturbing Story of the Government’s Secret Germ Laboratory, New York: HarperCollins Publishers, 2005, p. 24)
Como otras partes del complejo bioarmamento-industrial de EE.UU., los estallidos de enfermedades y los subsiguientes encubrimientos van de la mano. The New York Times informó en 2004 que “el altamente contagioso virus de la fiebre aftosa se ha esparcido brevemente dentro del Centro de Enfermedad Animal en Plum Island en dos incidentes previamente no revelados durante este verano.”
No tengáis miedo, dijo al periódico el portavoz del laboratorio, Donald W. Tighe, “el virus ha permanecido dentro del área sellada de biocontención del laboratorio. Dijo que no había habido riesgo para seres humanos o animales dentro o fuera del laboratorio.” Una investigación “continúa.” De modo alarmante, en 1991, el huracán Bob cortó la energía eléctrica en la isla durante varias horas e inhabilitó los sistemas de presión de aire que contenían a los virus. En aquel entonces, los portavoces del laboratorio tranquilizaron al público diciendo que “estaban seguros.”
Existen planes para cerrar la instalación. Global Security Newswire informó en febrero que el Departamento de Seguridad Interior planifica la construcción de una nueva instalación por 450 millones de dólares en el campus de la Universidad Kansas State.
Sin embargo, The New York Times reveló que “costes adicionales” aumentarían el total a unos 630 millones. La National Bio and Agro-Defense Facility (NBADF) tendrá que ser “construida con seguridad en cada pulgada cuadrada,” aseguró a los críticos la secretaria del Departamento de Seguridad Interior Janet Napolitano.
¡Pronto cerca de tu casa!
A pesar de una supervisión indolente y de un verdadero océano de 50.000 millones de dólares que se esparce sobre universidades, corporaciones y las fuerzas armadas, el Instituto Nacional de Salud (NIH) ha gastado desde 2002 miles de millones en la construcción de nuevas instalaciones BSL-3 y BSL-4. Planifican aún más, incluidas las que ya están en construcción en grandes ciudades de EE.UU.
Un residente de Boston, alarmado por la perspectiva de que funcionarios del Centro Médico de la Universidad de Boston estaban construyendo “una laboratorio de defensa biológica en uno de los vecindarios más pobres de la ciudad,” dijo a Los Angeles Times: “Oímos hablar de ántrax y de Roxbury-South End,” recordó. “Luego oímos hablar de Ébola. Últimamente hemos oído hablar de la plaga bubónica. Nos miramos y dijimos ‘De ninguna manera van a traer eso… a nuestra comunidad.’”
Siete años después, el complejo de laboratorio de 198 millones de dólares está terminado junto a un edificio de apartamentos y un mercado de flores. Pero las demandas estatales y federales de residentes preocupados, respaldadas por científicos escépticos, han bloqueado la apertura hasta no antes de fines del próximo año.
La batalla marca el primer gran revés en el vasto crecimiento de laboratorios autorizados para investigar las enfermedades más peligrosas del mundo desde los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001. También subraya un debate creciente sobre la seguridad y la protección de tales laboratorios – y sobre si tantos son necesarios. (Bob Drogin, “Biodefense Labs Make Bad Neighbors, Residents Say,” Los Angeles Times, May 17, 2009)
Los residentes de clase trabajadora de Boston no son los únicos alarmados por el crecimiento explosivo de semejantes instalaciones.
Según un documento del presupuesto de 2008 de la Universidad de California, el Consejo de Regentes recomendó la asignación de 3.998.000 dólares para un proyecto para renovar y “actualizar” la actual instalación de laboratorio “para programas que requieren contención de Bioseguridad Nivel 3 (BSL-3)” en el campus Davis de la Universidad de California.
Mientras estudiantes y trabajadores se tambalean bajo draconianos recortes de presupuestos estatales, aumentos de costes fuera de control y despidos masivos, ¿por qué iba a desperdiciar el Estado de California casi 4 millones de dólares por una instalación semejante? “El espacio BSL-3 es necesario” nos informan, “para programas de investigación que utilizan organismos infecciosos y patogénicos.” Por cierto, “la instalación sería diseñada para acomodar estudios de investigación que involucran experimentación in-vitro utilizando anfitriones infectados aviares, roedores, artrópodos, y el desarrollo de marcadores genéticos para una amplia gama de agentes de enfermedades que requieren contención BSL-3.”
Pero como en la mayor parte de la investigación compleja, ilícita e ilegal del complejo bioarmamento-industrial de EE.UU., ésta es realizada con poca o ninguna supervisión.
El grupo defensor antinuclear de Bay Area, Tri-Valley CAREs (TVC), ha estado monitoreando y protestando contra la expansión del complejo de armas nucleares de EE.UU. durante décadas, concentrándose especialmente en el Lawrence Livermore National Laboratory (LLNL).
Como un omnipresente “socio público-privado” del Estado nacional de seguridad EE.UU., LLNL es una “corporación de responsabilidad limitada” compuesta de cinco socios: la Universidad de California, Bechtel, BWX Technologies, Washington Group International y Battelle – todos ellos importantes protagonistas en los mundos de la biotecnología, la construcción, defensa, energía, nuclear y seguridad.
Según TVC, el grupo obtuvo documentos del gobierno, como resultado de una demanda según la Ley de Libertad de la Información, que demuestran que LLNL había violado regulaciones federales y había realizado “experimentos limitados” que fueron descubiertos por una inspección de los Centros de Control de Enfermedades en agosto de 2005. CDC, el Departamento de Energía y LLNL, encubrieron el informe del inspector.
Experimentos limitados son experimentos que utilizan ADN recombinante, que involucran la transferencia deliberada de una característica resistencia a la droga para seleccionar agentes de los que no se sabe que adquieran esa característica de modo natural. Agentes selectos, que incluyen ántrax y plaga, son agentes biológicos y toxinas que tienen el potencial de plantear una severa amenaza para la salud y la seguridad pública.
Por los peligros involucrados en la transferencia de resistencia a las drogas a agentes seleccionados, los experimentos limitados requieren la aprobación del Secretario del Departamento de Salud y Servicios Humanos.
Livermore Lab no tenía esa aprobación, pero realizó en todo caso los experimentos. (“Livermore Lab Caught Conducting Illegal Restricted Bio-Experiments,” Tri-Valley CAREs, Press Release, May 26, 2009)
Según el grupo defensor, los experimentos fueron realizados por el laboratorio al mismo tiempo que la liberación accidental de ántrax en agosto-septiembre de 2005. Cinco individuos fueron expuestos al patógeno letal y se impuso una multa de 450.000 dólares a la instalación. TVC señaló que “los detalles relevantes del accidente con ántrax de 2005 fueron ocultados al públicos en aquel entonces, tal como sucedió con los experimentos ilegales que salen a la luz actualmente.”
LLNL ha abierto una instalación BSL-3 y planifica experimentar con patógenos que pueden ser utilizados como armas ofensivas. Las actividades previstas incluyen “pulverización de patógenos como ser plaga, tularemia y fiebre Q, aparte de ántrax. Además, documentos del gobierno revelan que los experimentos planificados en el BSL-3 incluyen modificación genética y una manipulación potencialmente novedosa de virus, priones y otros agentes.”
¿Y el socio cercano de LLNL, Battelle Memorial? Según una publicidad en su sitio en Internet, la información nacional de seguridad de la firma incluye lo que llaman eufemísticamente “desarrollo de vacunas y productos terapéuticos.” “Especialistas” de Battelle en su instalación de investigación de Maryland, (adyacente al complejo de bioarmas de USAMRIID en Ft. Detrick) “estudia microorganismos aerosolizados que podrían ser posiblemente utilizados en ataques terroristas.”
Por cierto, Ft, Detrick realiza actualmente la mayor expansión en su historia. Los periodistas investigativos Bob Coen y Eric Nadler revelaron en “Dead Silence: Fear and Terror on the Anthrax Trail” [Silencio total: Miedo y terror por la senda del ántrax] que el recientemente abierto “Centro Nacional de Análisis de Contramedidas… contiene cámaras fuertemente custodiadas y herméticamente selladas en las cuales científicos simularán ataques terroristas y utilizarán gérmenes letales y toxinas.”
Coen y Nadler afirman, “se trata, hay que recordar, de la instalación que los círculos oficiales afirman fue la fuente del único ataque significativo con gérmenes en suelo de EE.UU.” De modo bastante conveniente, “Battelle tiene el contrato por 250 millones de dólares para administrar la operación.”
Pero los periodistas desvelaron mucho, mucho más que insípidos pronunciamientos gubernamentales sobre “biodefensa.” Durante una entrevista con el erudito en derecho constitucional Francis Boyle, profesor de la Universidad de Illinois y reconocido experto en la Convención de Armas Biológicas, Boyle dijo a los investigadores que “el Pentágono está listo para librar la guerra del ántrax.”
“Vea Department of Defense’s Chemical and Biological Defense Program Report to Congress, April 2007, página 22, Tabla 2-5. Information Systems Modernization Strategy, Mid FY09-13,” Boyle told Coen and Nadler.
“Aquí tenéis un estudio” afirmó Boyle, que estima los “efectos humanos de un ataque mundial con 5.000 armas, para predecir las fatalidades y la discapacitación, tanto inicial como retardada y para acomodar los movimientos de la población, incluidas las evacuaciones de áreas o los refugios en el lugar. ¿Qué les parece?”
¡Suena como lo más normal del mundo!
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Tom Burghardt es colaborador frecuente de Global Research.
http://www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=14568
Rebelion. El expansivo complejo industrial de las bioarmas de EE.UU..
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Sida: la duda
notaERB: Desde la redacción queremos dejar claro que el SIDA es una enfermedad real que causa la muerte y aconsejamos el uso de las medidas preventivas oportunas. Ahora bien, exponemos toda la información para que el lector saque sus propias conclusiones.
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Sida: Nobel de la Paz declaró la Guerra
Jorje Lagos
Demasiado educada, fuerte, porfiada e incontrolable, dijo de ella su ex marido. Wangari Muta Maathai conoce la injusticia, la traición, los postergamientos; la han derrotado, pero nunca vencido. Esta científica de primer nivel, además, apuntó directo al corazón:
| El sida es producto de un experimento biológico |
“Fue creado por un científico para la guerra biológica. ¿Por qué ha habido tantos secretos en torno al sida? Esto hace que me plantee interrogantes”, dijo. Richard Boucher, portavoz de la Casa Blanca –escueto– dijo otra cosa: “trabajamos con ella, pero no estuvimos de acuerdo en todos los temas”.
De acuerdo con el programa ONUSIDA, de los 38 millones de portadores de la enfermedad en el mundo, en África viven alrededor de 25 millones. “Algunos dicen que el sida vino de los monos, pero lo dudo porque vivimos con ellos desde tiempos inmemoriales. Otros dicen que es una maldición de Dios, pero yo digo que no es posible”, sostuvo en Nairobi, Kenia, la reciente Premio Nobel de la Paz.
Wangari Maathai comenzó a ser conocida en el mundo tras su batalla por los bosques luego que el gobierno autorizara la tala de millares de árboles para un complejo residencial de lujo. Para entonces tenía cicatrices de mil combates. Ser la primera mujer con estudios científicos en su país de no fue la primera. Indoblegable, no se rindió en 1991, cuando fue puesta en prisión; tampoco lo hizo tras el ataque –casi le cuesta la vida– sufrido en Nairobi en 1998: plantaba árboles.
Se calcula que la organización ecológica que fundó y preside, Cinturón Verde, lleva no menos de 10 millones de árboles plantados en África. Su suerte política y la conciencia ambiental africana y mundial ganaron una batalla en diciembre de 2002: fue elegida al parlamento keniano en tanto el nuevo presidente Mwai Kibabi derrotó al vitalicio Daniel Arap Moi, designándola en un cargo equivalente a una subsecretaría del ministerio del Ambiente en enero de 2003.
Que una mujer negra de 64 años gane el Nobel de la Paz por sus trabajos en pro de la selva húmeda africana es algo que todos pueden aplaudir; aplaudieron también a Rigoberta Menchú, originaria de América. Son los efectos de la mentada globalización.
Pero si ella insinúa que el sida es producto del trabajo científico –una suerte de Frankenstein diminuto– la cosa cambia; se pone color de hormiga si la escuchamos bien: el virus de inmunodeficiencia adquirida es un agente biológico creado “deliberadamente”. Y se hace francamente inaceptable cuando recuerda: “Nosotros, los negros, morimos (de sida) en mucho mayor número que los demás pueblos de este planeta”.
Sus declaraciones no son nuevas. Lo había dicho en agosto pasado. La Academia Nobel de Noruega no lo ignoraba. Esta vez fue un poco más lejos, esa amarga ironía que es la última defensa ante la tragedia que elimina a las estirpes: ¿el sida un contagio de los monos?. “Estupideces”.
“Nosotros los africanos (…) somos exterminados más que ningún otro pueblo en el planeta por esta epidemia”.
Estados Unidos –nobleza obliga– felicitó a Wangari Maathai por el Premio Nóbel de la Paz 2004, aunque –señalan las agencias de noticias– moderó sus elogios tras su afirmación de que el sida era un arma biológica contra la raza negra. “Estamos contentos (sic) de que sea la primera mujer africana en recibir este honor sin parangón”, declaró el portavoz del departamento de Estado, Richard Boucher. Y de inmediato agregó: “trabajamos con ella, pero no estuvimos de acuerdo en todos los temas”, sin entrar en más detalles.
Un alto funcionario del Departamento de Estado –que se mantuvo en un conveniente anonimato– precisó que EEUU se oponía firmemente a algunas declaraciones de Maathai sobre el origen de la epidemia de sida. Mientras usted leyó este breve artículo murieron unas cinco personas a causa de la enfermedad, ¿cuántos fueron contagiados?
Fuente: http://www.mujereshoy.com/secciones/2518.shtml
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House of Numbers (subtitulado)
Importante documental del cineasta David Syner, que brinda un panorama no convencional sobre las múltiples inconsistencias que se pueden encontrar con respecto al tema SIDA / VIH.

Deshaciendo el Montaje del SIDA.
El conferenciante es Antonio Tagliati, autodidacta e investigador independiente, colaborador de la asociación Plural 21. Los videos no tienen desperdicio, y dejarán perplejo al espectador de cómo es posible que se haya creado esta pandemia a nivel mundial con la colaboración, consciente e inconsciente, de todos los organismos de la sociedad incluído gobiernos, iglesia, ONGs, universidades, etc
Deshaciendo el Montaje del SIDA_1/7
http://video.google.es/videoplay?docid=3644121927098233236&hl=es
Deshaciendo el Montaje del SIDA_2/7
http://video.google.es/videoplay?docid=6006602263671469595&hl=es
Deshaciendo el Montaje del SIDA_3/7
http://video.google.es/videoplay?docid=8248384257256382044&hl=es
Deshaciendo el Montaje del SIDA_4/7
http://video.google.es/videoplay?docid=8518806400484354952&ei=aMiCSqumEpSt-
Deshaciendo el Montaje del SIDA_5/7
http://video.google.es/videoplay?docid=-4159152192603624886&hl=es
Deshaciendo el Montaje del SIDA_6/7
http://video.google.es/videoplay?docid=-2221151042192224032&hl=es
Deshaciendo el Montaje del SIDA_7/7
http://video.google.es/videoplay?docid=2308484580241709710&ei=t8iCSrjnCpmt-A
actualización 01/12/2009
La OMS pide la retirada de uno de los retrovirales más usados
La Organización Mundial de la Salud (OMS) pidió ayer la retirada de la circulación de la stavudina (fármaco comercializado en España como Tonavir), uno de los antirretrovirales más comunes en los tratamientos contra el sida. El fármaco tiene efectos secundarios “irreversibles” y “a largo plazo” en los pacientes, según la OMS. Este medicamento, que se puede conseguir fácilmente en la mayoría de los países desarrollados como primer paso en los tratamientos contra el sida, provoca adormecimiento corporal, dolor ardiente en manos y pies, debilidad crónica y desórdenes nerviosos. También puede causar lipodistrofia (distribución anómala de la grasa en el cuerpo).
Stavudina es uno de los antirretrovirales más antiguos. Es barato y fácil de utilizar, pero ahora, con las nuevas líneas de investigación, sus efectos secundarios están claros. Así, la OMS recomienda que los países vayan retirándolo de la circulación de forma progresiva para que deje de ser el primer medicamento utilizado en los tratamientos contra el sida.
La OMS sugiere que se sustituya por “alternativas menos tóxicas”. Fármacos como el Zidovudine o el Tenofovir, medicamentos igual de efectivos, según la OMS.
De los alrededor de cuatro millones de enfermos de sida en el mundo que se tratan con antirretrovirales, en torno a la mitad están siguiendo tratamientos que incluyen stavudina, según la OMS. “Se trata del producto más usado en tratamientos contra el sida. Aunque se está empezando a dejar de recetar, el proceso llevará tiempo”, explicó Siobhan Crowley, médico y uno de los miembros del departamento de VIH/sida de la OMS.
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Leed, investigad, y buscad información en fuentes diversas.
No os quedéis solo con la versión oficial.
Contrastad ante la más mínima duda.
Cread vuestro propio criterio.
Que no nos den nuestra opinión ya formada.
Mantened vivo el pensamiento crítico y constructivo.
Que no uniformen también nuestros pensamientos.
Sed Librepensadores.
Elaborado por Anako
Etiquetas: Nuevo Orden Mundial

30 marzo, 2012 en 14:14 |
Sida: desmontando el pastel/ Lo que no te cuentan sobre el cáncer
http://www.rafapal.com/?p=14754
29 mayo, 2011 en 10:53 |
La ciencia del pánico (Español)
by la ciencia del panico
¿Sabías que muchos seropositivos viven bien
y sanos durante muchos años sin tomar ningún medicamento?
Hemos descubierto muchas otras cosas que tú probablemente no sabes.
Un documental de Isabel Otaduy Sömme y Patrizia Monzani
con Arantxa Martinez
80 minutos, 2011
ver vídeo
11 marzo, 2011 en 06:23 |
[...] Armas Biológicas [...]
11 marzo, 2011 en 06:08 |
LA FARSA DEL SIDA (12′ 50”)
De: discoverydsalud | Fecha de creación: 10/12/2010
Este video explica que la afirmación de que un retrovirus denominado VIH provoca una enfermedad llamada SIDA no ha sido científicamente demostrada jamás. Es más, denuncia que ni siquiera ha sido aislado tal virus y que los tests Elisa y Western Blot no merecen ninguna credibilidad.
16 diciembre, 2010 en 01:42 |
stefanlanka01 | 18 de septiembre de 2008 |
La censurada y ocultada sentencia (histórica) de Gottingen:
El tribunal de Gottingen, Alemania, enjuiciaba al médico alemán Gunther Ekkart por considerarlo responsable de no haber controlado si las reservas de sangre de la empresa Haemoplas estaban “contaminadas” con el pretendido “Virus VIH”…
Al médico alemán se lo acusaba de 14 asesinatos y 5800 intentos de asesinato…
El Virólogo alemán Stefan Lanka se presentó sorpresivamente ante el tribunal a testificar bajo juramento de que el “Virus VIH” jamás ha sido aislado y que por lo tanto no existe, invitando al tribunal a que encontrara en Alemania y en el resto del mundo algún científico que bajo juramento se presentara en el tribunal, y ante él, a demostrar la existencia del supuesto “Virus VIH”…
Este ofrecimiento paralizó el juicio y en Agosto de 1996 se retiraron los cargos de 14 asesinatos y los cargos por 5800 intentos de asesinato…
El tribunal alemán no logró encontrar, ni en Alemania, ni en todo el mundo, a ningún científico que estuviera dispuesto a presentarse ante el tribunal y frente al Dr. Stefan Lanka a demostrar la existencia del “Virus VIH”…
Finalmente, el 24 de Febrero del año 1997, el tribunal de Gottingen dictó la absolución total del médico Gunther Ekkart al no haberse podido demostrar la existencia del pretendido “Virus VIH”…
Esta censurada y ocultada sentencia marca un hito histórico porque por primera vez se reconoció legalmente que el pretendido “Virus VIH” jamás ha sido aislado ni caracterizado y que por lo tanto no existe…
24 agosto, 2010 en 16:23 |
BBC Mundo – Internacional – Acusan a la CIA de esparcir LSD en un pueblo de Francia
24 de agosto de 2010
Hace cerca de 60 años, una pequeña ciudad del sur de Francia sufrió un súbito brote de alucinaciones e histeria que dejó cinco muertos y no pocos enfermos. Durante años se culpó de los episodios de psicodelia a un hongo en el pan, pero ahora esa tesis está siendo puesta en tela de juicio.
http://www.bbc.co.uk/mundo/internacional/2010/08/100824_francia_cia_lsd_experimentos_hongo_az.shtml
http://noticiaserb.wordpress.com/2010/08/24/bbc-mundo-internacional-acusan-a-la-cia-de-esparcir-lsd-en-un-pueblo-de-francia/
22 mayo, 2010 en 00:27 |
El padre del genoma humano, Craig Venter, crea por primera vez una célula artificial | Ciencia | elmundo.es
Miguel G. Corral | Madrid
Actualizado viernes 21/05/2010
Craig Venter ha vuelto a jugar a ser Dios. El científico que presentó hace ya 10 años el genoma humano en la Casa Blanca ante Bill Clinton ha dado un paso más hacia la creación de vida. Tras más de 15 años de trabajo, él y su equipo han logrado fabricar en el laboratorio el ADN completo de la bacteria ‘Mycoplasma mycoides’ e introducirlo en otra célula recipiente de otra especie llamada ‘Mycoplasma capricolum’.
Contada de forma resumida, esta investigación publicada en la revista ‘Science’ puede parecer un acontecimiento científico más. Pero lo cierto es que se trata de la primera vez que un investigador crea, con todas las implicaciones que esta palabra tiene, una forma de vida sintética, cuyo material genético procede de cuatro botes de productos químicos.
Para lograrlo, los investigadores fabricaron en una máquina de su laboratorio todas y cada una de las unidades básicas del ADN de la bacteria ‘Mycoplasma mycoides’ y los ensamblaron como si de un Mecano se tratase. Una vez montado el complicado puzzle, vaciaron una célula de otra especie de bacteria e introdujeron el código genético sintético en la célula recipiente.
http://www.elmundo.es/elmundo/2010/05/19/ciencia/1274289593.html
9 diciembre, 2009 en 21:51 |
Estados Unidos rechaza crear un protocolo de verificación de arsenales de armas biológicas – Yahoo! Noticias
Ginebra, 9 dic (EFE).- El gobierno de Estados Unidos ha reafirmado hoy el apoyo de su país a la Convención sobre Armas Biológicas de la ONU pero ha dejado claro que no apoya la creación de un protocolo de verificación de arsenales.
http://noticiaserb.wordpress.com/2009/12/09/estados-unidos-rechaza-crear-un-protocolo-de-verificacion-de-arsenales-de-armas-biologicas-yahoo-noticias/
2 diciembre, 2009 en 01:53 |
4 agosto, 2009 en 20:39 |
El expansivo complejo industrial de las bioarmas de EE.UU.
http://noticiaserb.wordpress.com/2009/08/04/rebelion-el-expansivo-complejo-industrial-de-las-bioarmas-de-ee-uu/
22 julio, 2009 en 22:35 |
Conferencia Anthony Brink en Plural21, Barcelona, 2007
Tras 20 años de carrera -llegó a ser Abogado del Tribunal Supremo de Sudáfrica- Anthony Brink se dedica hoy fundamentalmente -desde hace más de una década- a explicarle al mundo los graves peligros que representan los antirretrovirales que se utilizan habitualmente en los enfermos de SIDA. Y ha llegado a la conclusión de que llevan a quienes los consumen -antes o después, depende del estado y características de cada persona- a la muerte. Que son, en definitiva, mortales. Y lo documenta y denuncia ampliamente en varios libros (ninguno de ellos traducidos al español de momento): “Debatiendo el AZT: Mbeki y la controversia sobre los medicamentos del Sida”, “Envenenando a nuestros niños: AZT en el embarazo”, “El problema con la Nevirapina” y el recién aparecido “Mintiendo y robando: la fraudulenta academicidad de Ronald S. Roberts”. Además tiene muy avanzada una obra de conjunto: -”¡Tan sólo diga sí, Sr. Presidente! Mbeki y el Sida”- y numerosísimas cartas, folletos, informes judiciales, etc., escritos en un inglés exquisito y con un ácido sentido del humor. Textos que son muy tenidos en cuenta tanto por el presidente de Sudáfrica, Thabo Mbeki, como por sus asesores.
http://video.google.es/videoplay?docid=-4069654085323138552&hl=es
1 diciembre, 2009 en 18:33 |
AGENCIAS – Ginebra – 01/12/2009
La OMS pide la retirada de uno de los retrovirales más usados
La Organización Mundial de la Salud (OMS) pidió ayer la retirada de la circulación de la stavudina (fármaco comercializado en España como Tonavir), uno de los antirretrovirales más comunes en los tratamientos contra el sida. El fármaco tiene efectos secundarios “irreversibles” y “a largo plazo” en los pacientes, según la OMS. Este medicamento, que se puede conseguir fácilmente en la mayoría de los países desarrollados como primer paso en los tratamientos contra el sida, provoca adormecimiento corporal, dolor ardiente en manos y pies, debilidad crónica y desórdenes nerviosos. También puede causar lipodistrofia (distribución anómala de la grasa en el cuerpo).
http://www.elpais.com/articulo/salud/OMS/pide/retirada/retrovirales/usados/elpepusal/20091201elpepisal_1/Tes