Guerra de Cuarta Generación

notaERB

En las guerras modernas, existen dos teatros de operaciones: Uno es el campo de batalla y el otro la opinión pública.

La TV es un arma de destrucción masiva. No se equivoquen.

La aprobación de la opinión pública no se consigue con tanques, se consiguen con mentiras repetidas.

Guerra de Cuarta Generación

(IAR-Noticias) 21-Mar-06

Por Manuel Freytas - manuelfreytas@iarnoticias.com

Guerra de Cuarta Generación (Fourth Generation Warfare – 4GW) es el término usado por los analistas y estrategas militares para describir la última fase de la guerra imperialista de conquista en la era de la tecnología informática y de las comunicaciones globalizadas.

En 1989 comenzó la formulación de la teoría de la 4GW cuando William Lind y cuatro oficiales del Ejército y del Cuerpo de Infantería de Marina de los Estados Unidos, titularon un documento: “El rostro cambiante de la guerra: hacia la cuarta generación”. Ese año, el documento se publicó simultáneamente en la edición de octubre del Military Review y la Marine Corps Gazette.  Si bien en sus primeros tramos de la década del noventa la teoría no fue precisada ni se expresó claramente qué se entiende por 4GW, el concepto luego fue asociado a la Guerra Asimétrica y a la “Guerra Contraterrorista”.

William Lind escribió su esbozo de teoría, en momentos en que la Unión Soviética ya había sido derrotada en Afganistán e iniciaba su colapso inevitable como sistema de poder mundial. Por lo tanto, a la Guerra de Cuarta Generación se la visualiza como una hipótesis de conflicto emergente de la pos-Guerra Fría, en tanto que algunos analistas relacionan su punto de partida histórico con los atentados terroristas del 11-S en EEUU.

Fases

En cuanto a la evolución de las fases de la guerra hasta la cuarta generación, se la describe así:

Fase inicial: arranca con la aparición de las armas de fuego y alcanzaría su máxima expresión en las guerras napoleónicas. Las formaciones lineales y el “orden” en el campo de batalla constituyen sus principales rasgos y el enfrentamiento entre masas de hombres, su esencia. La Guerra de Primera Generación corresponde a los enfrentamientos con tácticas de líneas y columnas.

Fase segunda: comienza con el advenimiento de la Revolución Industrial y la disponibilidad en el campo de batalla de medios capaces de desplazar grandes masas de personas y de desatar poderosos fuegos de artillería. El enfrentamiento de potencia contra potencia y el empleo de grandes recursos, constituye el rasgo esencial de esta generación. La Primera Guerra Mundial es su ejemplo paradigmático.

Fase tercera: se caracteriza por la búsqueda de neutralización de la potencia del enemigo mediante la detección de flancos débiles con la finalidad de anular su capacidad operativa, sin necesidad de destruirlo físicamente. La Guerra de Tercera Generación fue  desarrollada por el Ejercito Alemán en el conflicto mundial de 1939-1945 y es comúnmente conocida como “guerra relámpago” (Blitzkrieg). No se basa en la potencia de fuego, sino en la velocidad y sorpresa. Se identifica esta etapa con el empleo de la guerra psicológica y tácticas de infiltración en la retaguardia del enemigo durante la Segunda Guerra Mundial.

En 1991, el profesor de la Universidad Hebrea de Jerusalén Martín Van Creveld publicó un libro titulado “La Transformación de la Guerra”, que aportaría sustento intelectual a la teoría de la 4GW. El autor sostiene que la guerra ha evolucionado hasta un punto en que la teoría de Clausewitz resulta inaplicable. Van Creveld prevé que en el futuro las bases militares serán reemplazadas por escondites y depósitos, y el control de la población se efectuará mediante una mezcla de propaganda y terror.

Las fuerzas regulares se irán trasformando en algo diferente a lo que han sido tradicionalmente, señala Van Creveld. También prevé la desaparición de los principales sistemas de combate convencionales y su conversión en conflictos de baja intensidad (también llamados Guerras Asimétricas) .

La variante “contraterrorista”

Tras los ataques terroristas del 11-S en EEUU,  la Guerra de Cuarta Generación se complementa con el uso del  “terrorismo mediatizado” como estrategia y sistema avanzado de manipulación y control social.

Se produce, por primera vez, el uso sistematizado del “terrorismo”  (realizado por grupos operativos infiltrados en la sociedad civil) complementado con Operaciones Psicológicas Mediáticas orientadas al aprovechamiento social, político y militar del hecho “terrorista”.

La “Guerra Contraterrorista” (una variante complementaria  de la Guerra de Cuarta Generación) borra las fronteras tradicionales entre “frente amigo” y “frente enemigo” y sitúa como eje estratégico de disputa la guerra contra un enemigo universal invisible diseminado por todo el planeta: el terrorismo.

La lógica del “nuevo enemigo” de la humanidad, identificada con el terrorismo tras el 11-S, se articula operativamente a partir de la “Guerra Contraterrorista” que compensa la desaparición del “enemigo estratégico” del capitalismo en el campo internacional de la Guerra Fría: la Unión Soviética.

La “guerra preventiva” contra el “terrorismo”  produce un salto cualitativo en la metodología y en los recursos estratégicos de la Guerra de Cuarta Generación al servicio de los intereses imperiales de la potencia hegemónica regente del sistema capitalista: EEUU . La “guerra inter-potencias” (o inter-países”) expresada en la confrontación “Este-Oeste”, desaparece con la Unión Soviética, y  es sustituida, a partir del 11-S,  por la “Guerra Contraterrorista” librada por todas las potencias y por el Imperio regente (EEUU)  contra un sólo enemigo: el terrorismo “sin fronteras”.

El desarrollo tecnológico e informático, la globalización del mensaje y las capacidades para influir en la opinión pública mundial, convertirán a la Guerra Psicológica Mediática en el arma estratégica dominante de la 4GW, en su variante “contraterrorista”

Las operaciones con unidades militares son sustituidas por operaciones con unidades mediáticas, y la acción psicológica con el “terror” sustituye a las armas en el teatro de la confrontación. De esta manera, y a partir del 11-S norteamericano, la “Guerra Contraterrorista” y la “Guerra Psicológica, conforman las dos columnas estratégicas que sostienen a la Guerra de Cuarta Generación, con los medios de comunicación convertidos en los nuevos ejércitos de conquista.

Guerra Psicológica (o Guerra Sin Fusiles)

En la definición conceptual actual, la columna vertebral de la Guerra de Cuarta Generación se enmarca dentro del concepto de “guerra psicológica”, o “guerra sin fusiles”, que fue acuñado, por primera vez, en los manuales de estrategia militar de la década del setenta.

En su definición técnica, “Guerra Psicológica”, o “Guerra sin Fusiles”, es el empleo planificado de la propaganda y de la acción psicológica orientadas a direccionar conductas, en la búsqueda de objetivos de control social, político o militar, sin recurrir al uso de la armas.

Los ejércitos militares, son sustituidos por grupos operativos  descentralizados especialistas en insurgencia y contrainsurgencia, y por expertos en comunicación y psicología de masas. El desarrollo tecnológico e informático de la era de las comunicaciones, la globalización del mensaje y las capacidades para influir en la opinión pública mundial, convertirán a las operaciones de acción psicológica mediática en el arma estratégica dominante del la 4GW.

Como en la guerra militar, un plan de guerra psicológica está destinado a aniquilar, controlar o asimilar al enemigo. La guerra militar y sus técnicas se revalorizan dentro de métodos científicos de control social, y se convierten en una eficiente estrategia de dominio sin el uso de las armas. A diferencia de la Guerra Convencional, la Guerra de Cuarta Generación no se desarrolla en teatros de operaciones visibles.

Características 4GW

No hay frentes de batalla con elementos materiales: la guerra se desarrolla en escenarios combinados, sin orden aparente y sin líneas visibles de combate, los nuevos soldados no usan uniforme y se mimetizan con los civiles.

Ya no existen los elementos de la acción militar clásica: grandes unidades de combate (tanques, aviones, soldados, frentes, líneas de comunicación, retaguardia, etc).

Las bases de planificación militar son sustituidas por pequeños centros de comando y planificación  clandestinos, desde donde se diseñan las modernas operaciones tácticas y estratégicas.

Las grandes batallas son sustituidas por pequeños conflictos localizados, con violencia social extrema, y sin orden aparente de continuidad.

Las grandes fuerzas militares son sustituidas por pequeños grupos operativos (Unidades de Guerra Psicológica) dotados de gran movilidad y de tecnología de última generación, cuya función es detonar desenlaces sociales y políticos mediante operaciones de guerra psicológica.

Las unidades de Guerra Psicológica son complementadas por Grupos Operativos, infiltrados en la población civil con la misión de detonar hechos de violencia y conflictos sociales.

Las tácticas y estrategias militares, son sustituidas por tácticas y estrategias de control social, mediante la manipulación informativa y la acción psicológica orientada a direccionar conducta social masiva. Los blancos ya no son físicos (como en el orden militar tradicional) sino psicológicos y sociales. El objetivo ya no apunta a la destrucción de elementos materiales (bases militares, soldados, infraestructuras civiles, etc), sino al control del cerebro humano.

Las grandes unidades militares (barcos, aviones, tanques, submarinos, etc) son sustituidas por un gran aparato mediático compuesto por las grandes redacciones y estudios de radio y televisión.

El bombardeo militar es sustituido por el bombardeo mediático: Las consignas y las imágenes sustituyen a las bombas, misiles y proyectiles del campo militar.

El objetivo estratégico ya no es el apoderamiento y control de áreas físicas (poblaciones, territorios, et) sino el apoderamiento y control de la conducta social masiva.

Las unidades tácticas de combate (operadores de la guerra psicológica)  ya no disparan balas sino consignas direccionadas a conseguir un objetivo de control y manipulación de conducta social masiva.

Los tanques, fusiles y aviones son sustituidos por los medios de comunicación (los ejércitos de cuarta generación) y las operaciones psicológicas se constituyen en el arma estratégica y operacional dominante.

El blanco

En la Guerra sin Fusiles, la Guerra de Cuarta Generación (también llamada Guerra Asimétrica) , el campo de batalla ya no está en el exterior, sino dentro de su cabeza.

Las operaciones ya no se trazan a partir de la colonización militar para controlar un territorio, sino a partir  de la colonización mental para controlar una sociedad.

Los soldados de la 4GW ya no son militares, sino expertos comunicacionales en insurgencia y contrainsurgencia, que sustituyen a las operaciones militares por las operaciones psicológicas.

Las balas militares son sustituidas por consignas mediáticas que no destruyen su cuerpo, sino que anulan su capacidad cerebral de decidir por usted mismo.

Los bombardeos mediáticos con consignas están destinados a destruir el pensamiento reflexivo (información, procesamiento y síntesis) y a sustituirlo por una sucesión de imágenes sin resolución de tiempo y espacio (alienación controlada).

Los bombardeos mediáticos no operan sobre su inteligencia, sino sobre su psicología: no manipulan su conciencia sino sus deseos y temores inconscientes.

Todos los días, durante las 24 horas, hay un ejército invisible que apunta a su cabeza: no utiliza tanques, aviones ni submarinos, sino información direccionada  y manipulada por medio de imágenes y titulares.

Los guerreros psicológicos no quieren que usted piense información, sino que usted consuma información: noticias, títulos, imágenes, que excitan sus sentidos y su curiosidad, sin conexión entre sí.

Su cerebro está sometido a la lógica de Maquiavelo: “divide y reinarás”: Cuando su mente se fragmenta con titulares desconectados entre sí, deja de analizar (qué, porqué y para qué de cada información) y se convierte en  consumista de órdenes psicológicas direccionadas a través de consignas.

Los titulares y las imágenes son los misiles de última generación que las grandes cadenas mediáticas disparan con demoledora precisión sobre su cerebro convertido en teatro de operaciones de la Guerra de Cuarta Generación.

Cuando Ud. consume titulares con “Bin Laden”, “Al Qaeda”, “terrorismo musulmán”, su mente está consumiendo consignas de miedo asociadas con “terrorismo”, y su cerebro está sirviendo de teatro de operaciones a la “Guerra Contraterrorista” lanzada para controlar a la sociedades a escala global.

Cuando Ud. consume prensa internacional sin analizar los “qué” y los “para qué” de los intereses del poder imperial que se mueven detrás de cada noticia o información periodística, Ud. está consumiendo Guerra de Cuarta Generación.

GUERRA IMPERIAL

Operaciones psicológicas: Su mente está siendo controlada por expertos

Principios estratégicos

(controlar para dominar)

Para aproximarnos a la  comprensión de lo que los estrategas militares y los expertos en comunicación estratégica definen como Guerra de Cuarta Generación es preciso, primero, ingresar a una enmarcación global de la “Guerra” como concepto significante y evolutivo-transformacional de la historia humana.

En primer lugar, debemos precisar que la Guerra de Cuarta Generación fue concebida, en sus aspectos teóricos-prácticos, como una guerra de conquista (también diseñada como antídoto contra la guerra de liberación), por estrategas y expertos en comunicación estratégica del campo imperial-capitalista de la era trasnacional. Por lo tanto, la Guerra de Cuarta Generación es una variante emergente de la evolución estratégica, doctrinaria y operacional, de las guerras imperiales desarrolladas a lo largo de la historia como principio de la dominación del hombre por el hombre que rigió, sin excepción, en todas las civilizaciones dominantes conocidas hasta ahora, incluido el sistema capitalista, como su último estadio de desarrollo.

En segundo lugar, la destrucción material y los genocidios humanos que producen las guerras (de conquista imperial) vienen como consecuencia de la búsqueda de control y dominio sobre un oponente que resiste, y no al revés. Las guerras (de conquista imperial) no se planifican para matar, sino para apoderamiento de un objetivo estratégico siguiendo la motivación imperialista central de controlar para dominar, y su concepto de aplicación va desde territorios hasta sociedades y hombres.

En tercer lugar, y según lo que surge como comprobación fáctica y estadística de cualquier estudio estratégico,

Las guerras imperiales no se hacen para matar, sino para controlar y dominar

El que planea una guerra de conquista no lo hace para matar, sino que lo hace con un objetivo estratégico de controlar y dominar blancos de apoderamiento trazados de antemano, sean territorios (guerra militar), recursos económicos y mercados (guerra económica), países y sociedades (guerra social), o mentes (guerra psicológica).

El objetivo estratégico de cualquier guerra de conquista (sea de orden militar, económico, político, o psicológico) es el de controlar para dominar.  El control del oponente es la base del dominio, a nivel del hombre y su entorno primero, y de los sistemas (políticos, económicos y sociales) que rigen las sociedades, después.

Cuando el primer hombre primitivo controló y dominó por medio de la fuerza a otro, estaba estableciendo el principio de la dominación del hombre por el hombre que rigió el desarrollo de todas las civilizaciones imperialistas conocidas hasta ahora, y cuya máxima expresión de desarrollo estratégico se da con el sistema capitalista. Toda acción de dominación del hombre por el hombre (implícita en la guerra de conquista imperial) se rige por un axioma estratégico: para dominar, primero hay que controlar por medio de la guerra. Por eso la dinámica funcional de la historia humana (en todos sus estadios) se rige por las estrategias de control y dominación desarrolladas por medio de las guerras imperiales. La búsqueda del control y el dominio, a su vez, definen el carácter imperialista de las distintas civilizaciones que fueron marcando la evolución y el trazado de la historia humana a partir del dominio hegemónico.

Nota: Cuando esgrimimos el concepto “guerra” nos referimos, claro está, a las guerras de conquista, y no a las guerras de resistencia que los pueblos y sociedades fueron oponiendo a las civilizaciones imperialistas, y que no es materia de este trabajo.

Evolución

(De la Guerra Militar a la Guerra Psicológica)

Desde la prehistoria hasta la actualidad, todas las civilizaciones dominantes se valieron de la guerra imperialista para controlar y dominar:

A) Territorios (espacio físico)

B) Recursos naturales (espacio económico)

C) Sociedades (espacio social)

D) Individuos (espacio mental)

Por lo tanto, la historia de la humanidad es la historia del imperialismo y de la dominación del hombre por el hombre (en distintos estadios), cuyas estrategias fueron evolucionando de lo simple a lo complejo:

A) Guerra militar (conquista territorial) = Control político

B) Guerra económica (conquista de recursos) = Control económico

C) Guerra Social (conquista de las sociedades) = Control social

D) Guerra Psicológica (conquista de las mentes) = Control ideológico

Los imperios antiguos (Grecia, Roma) sólo habían llegado a la conquista territorial (guerra militar) y a la conquista de recursos (guerra económica), y apenas habían tocado el primer estadio de la guerra social (conquista de la sociedad), imponiendo sus idiomas o sus creencias religiosas en los territorios conquistados (caso del latín con Roma, o caso de la religión católica con los imperios de la Edad Media).

Con el Imperio del sistema capitalista, la guerra por el dominio y el control completa el ciclo evolutivo con la guerra social (conquista de las sociedades) y la guerra psicológica (conquista de las mentes).

Esta instancia de guerra por el control y el dominio de las sociedades y de las mentes, se posibilita por el advenimiento de la Revolución Industrial en el siglo XIX, que luego condujo a la Revolución Tecnológica e Informática del siglo XX. Es decir que

La guerra por el  dominio y control de las sociedades y de las mentes, sólo se produjo a partir de la interacción funcional de la tecnología (medios de comunicación) y de la informática (electrónica y computación) orientada a un objetivo de control y dominio mediante una estrategia comunicacional

Esos tres factores (medios de comunicación, electrónica y computación, y estrategias comunicacionales) posibilitaron que la guerra por el control y el dominio imperial capitalista tocara su máximo estadio de desarrollo estratégico: la Guerra de Cuarta Generación.

La Guerra Psicológica

(Principios estratégicos)

Guerra de Cuarta Generación (Fourth Generation Warfare – 4GW) es el término usado por los analistas y estrategas militares para describir la última fase de la guerra imperialista de conquista, en la era de la tecnología informática y de las comunicaciones globalizadas.

Si bien la Guerra de Cuarta Generación cuenta con un nivel de desarrollo militar contenido en los principios teóricos de su doctrina escrita por estrategas militares, a partir de la década del 80, nuestro trabajo solo tocará los aspectos de desarrollo social de la misma.

El desarrollo tecnológico e informático, la globalización del mensaje y las capacidades para influir en la opinión pública mundial, convirtieron a la Guerra Psicológica mediática en el arma estratégica dominante de la 4GW, a la que se agrega una variante “contraterrorista” tras los ataques explosivos del 11-S en EEUU. De esta manera, y a partir del 11-S norteamericano,  la “Guerra Psicológica” (con su variante  la “Guerra Contraterrorista”)  conforma la columna vertebral estratégica de la Guerra de Cuarta Generación con los Medios de Comunicación convertidos en los nuevos ejércitos de conquista.

La Guerra Psicológica conforma el estadio superior de las estrategias de control y dominación ensayadas hasta ahora por los sistemas imperialistas (dominación del hombre por el hombre) que se fueron sucediendo hasta llegar al sistema capitalista. En la Guerra Psicológica (columna vertebral de la Guerra de Cuarta Generación, sin uso de armas) las operaciones con unidades militares son sustituidas por operaciones con unidades mediáticas.

La Guerra Psicológica, a su vez, nace en un particular estadio del capitalismo caracterizado por una revolución en el campo de las ciencias sociales y de la comunicación estratégica. Dicha revolución se complementa con una revolución en el campo de la tecnología de las comunicaciones y de la informática, creando las bases para una comunicación estratégica globalizada basada en principios científicos. A su vez las técnicas científicas de comunicación, potenciadas a escala masiva y planetaria por los grandes conglomerados mediáticos del capitalismo, crearon las bases para su utilización en estrategias de manipulación y de control social desarrolladas a partir de los objetivos de la dominación imperial-capitalista. Esta situación creó las bases operativas y estratégicas para el control y dominio de las sociedades y países, sin recurrir a la utilización de la guerra militar.

De esta manera (y con pocas excepciones como Irak y Afganistán, y otros objetivos en carpeta del Imperio, como Irán y Siria) la actual guerra imperialista por apoderamiento de mercados y países ya no se desarrolla en el plano de la conquista militar-territorial, sino en el plano de la conquista psicológica-social instrumentada mediáticamente. Los nuevos gerentes de enclave en el mundo dependiente (los políticos modernos) sustituyen cada vez más la represión y el control por medios policiales, por la represión y el control por medio de operaciones mediáticas con aplicación de consignas de “criminalización” de los conflictos sociales.

En su definición técnica, “Guerra Psicológica”, o “Guerra sin Fusiles”, es el empleo planificado de la propaganda y de la acción psicológica orientadas a direccionar conductas, en la búsqueda de objetivos de control social, político o militar, sin recurrir al uso de la armas. Los ejércitos militares, son sustituidos por grupos operativos  descentralizados especializados en insurgencia y contrainsurgencia, y por expertos en comunicación estratégica y psicología de masas.

El desarrollo tecnológico e informático de la era de las comunicaciones, la globalización del mensaje y las capacidades para influir en la opinión pública mundial, convirtieron a las operaciones de acción psicológica mediática en el arma estratégica dominante de la 4GW. Como en la guerra militar, un plan de guerra psicológica está destinado a: aniquilar, controlar o asimilar al enemigo.La guerra militar y sus técnicas se revalorizan dentro de métodos científicos de control social, y se convierten en una eficiente estrategia de dominio sin el uso de las armas.

Soldados invisibles

(Alienados Programados-AP)

En su desarrollo mediático-social, los jefes y oficiales de Estado Mayor de la Guerra Psicológica (4GW) ya no son militares, sino expertos comunicacionales en insurgencia y contrainsurgencia, que sustituyen a las operaciones militares por las operaciones psicológicas (OPS). Ya no desarrollan sus planificaciones en unidades  o cuarteles militares, sino en laboratorios encubiertos de comunicación estratégica donde se diseñan los planes de Guerra Psicológica a ser ejecutados por las grandes estructuras mediáticas de comunicación masiva, infiltradas por la inteligencia de la OPS.

El nuevo soldado, y su vez blanco táctico de las operaciones psicológicas, es el individuo-masa modelado a partir de la ideología consumista nivelada planetariamente como estrategia de mercado por las trasnacionales capitalistas. En la Guerra Psicológica, la potencia de fuego del soldado militar es sustituida por la potencia social del individuo-masa con su conducta manipulada hacia objetivos de control y dominación social, fijados por el capitalismo trasnacional para conquistar mercados y controlar a las sociedades consumistas. Manipular, controlar, y convertir a este individuo-masa en potencia social direccionada con fines de control y dominio político-social es el objetivo estratégico clave de la Guerra Psicológica.

Mediante la manipulación y direccionamiento de conducta por medios psicológicos el individuo-masa se convierte en “soldado cooperante” de los planes de dominio y control social establecidos por el capitalismo trasnacional y la potencia imperialista regente. Es a la vez, víctima y victimario, de las operaciones psicológicas, ya que se convierte en una célula consumista-trasmisora tanto de planes de consumismo capitalista como de planes de control  y represión social manipulados sin el uso de las armas.

Por ejemplo:

“El  movimiento piquetero” (desocupados) de la Argentina fue desactivado, virtualmente sacado de la calle y condenado socialmente, a partir de consignas que lo asociaban con la vagancia, la violencia, y el desorden,  hábilmente recreadas y manipuladas por las estructuras mediáticas del sistema. El blanco de esas consignas era el AP (Alienado Programado), tanto de clase alta, media o baja, que a través de esas consignas machacadas día y noche en su cabeza, terminó viendo al piquetero como el enemigo número uno de la sociedad. Esto permitió al gobierno de Kirchner encarcelar a sus dirigentes y mandar a reprimirlos policialmente con total impunidad, e indiferencia por parte de la sociedad de los AP. De esta manera, y a través de este ejemplo, se verifica la doble condición de víctima, y la vez victimario, del Alienado Programado (AP) a partir del consumismo, no ya de productos sino de eslóganes y titulares recreados por el consumismo informativo.

Colonización mental

(Del “consumismo de productos” al “consumismo de información”)

El individuo-masa, o AP (Alienado Programado), se desarrolla en la primera fase de las operaciones psicológicas orientadas a imponer la sociedad de consumo capitalista en las áreas dependientes del Tercer Mundo, a fines de la década del 50, y  experimenta su máximo nivel de desarrollo con el advenimiento de la era de las comunicaciones globalizadas a fines de los 80.

El Alienado Programado (AP) es el prototipo de “hombre universal” modelado por las políticas niveladoras consumistas impuestas por las trasnacionales capitalistas a escala planetaria.

EL AP no está programado para pensar (desarrollo reflexivo) sino para consumir productos capitalistas

Utilizando técnicas y estrategias de la Guerra Psicológica (por medio de consignas (eslóganes) y de imágenes sin ninguna relación entre sí, etc.)  los laboratorios estratégicos de comunicación publicitaria comenzaron a modelar al individuo-masa (el AP)  a partir del surgimiento de la sociedad de consumo capitalista en  los años 50.

Un AP está programado para consumir: desde productos, espectáculos, modas, hasta presidentes (gerentes de enclave de las trasnacionales capitalistas) vendidos por medio de técnicas de marketing y de campañas  electorales manipuladas por operaciones psicológicas.

A excepción de los casi tres mil millones de marginados de la sociedad de consumo capitalista, que no alcanzan los niveles de supervivencia, el resto de la sociedad mundial (tanto en el mundo dependiente como en el mundo de las potencias capitalistas dominantes) está programada a partir de una estructura piramidal de AP (individuos-masa) nivelados por la ideología del consumo capitalista.

Un AP es un nivelado universal por la cultura del consumo.

El consumo (no el pensamiento razonado con lógica de qué y para qué), rige y parametra sus pautas de comportamiento social e individual. Un AP de Asia, Africa, o Latinoamérica (más allá del idioma y la raza) viste de la misma manera y consume los mismos productos que un AP de EEUU o de Europa:  Ropa, cortes de cabello, música, fútbol, deportes, creencias, modas, gustos consumistas, estereotipos de conducta social, son nivelados por igual en los AP por las trasnacionales capitalistas que han convertido al planeta en un “gran mercado”.

Un AP (Alienado Programado), técnicamente, es una terminal de consumo para abrir nuevos mercados y nuevas fuentes de ganancia capitalista a escala planetaria. Así como la acelerada concentración y centralización del poder capitalista trasnacional impuso la incorporación masiva de la informática para la toma de decisión económica, la sociedad de consumo requirió de la utilización en gran escala de la publicidad comercial destinada a crear las bases psicosociales del consumismo.

La manipulación psicológica con el consumismo desarraigó al individuo-masa de los valores de su propia cultura, historia y tradiciones de origen, y lo convirtió en un alienado universalizado y sin conciencia. El colonizado mental, el AP, el individuo-masa, es un lumpen social cuya máxima ambición es emigrar de su país de origen hacia los grandes centros consumistas del Imperio, como está ocurriendo en Europa y en la frontera con México.

El máximo objetivo de un AP es consumir sin interrogarse sobre los fenómenos de genocidio económico y las lacras sociales emergentes de la explotación del hombre por el hombre, a los que vive en forma alienada, sin vincularlos al sistema capitalista, del que tampoco sabe de qué se trata

Un AP, es la célula y la materia prima emergente de las operaciones psicológicas trazadas para el control y direccionamiento de conducta con fines colonizadores que lo despojó de todo atisbo de pensamiento reflexivo y de conciencia social.

Un AP de clase baja es un desclasado sin patria (exactamente la contrapartida del proletario revolucionario con conciencia social emergente de la Revolución Industrial) que sirve como carne de cañón y mano de obra barata (cuando consigue trabajo) de las trasnacionales, también sin patria, extendidas por los cuatro puntos cardinales del Planeta.

Un AP, de clase media o alta, también es un desclasado sin patria que alimenta (desde el vértice y el medio de la pirámide) las estructuras gerenciales, políticas, burocráticas y/o profesionales del sistema capital-imperialista trasnacionalizado.

Pero antes que nada, un AP (más allá de cualquier grupo de pertenencia clasista) es un alienado social construido a la imagen y semejanza de las trasnacionales y sus necesidades de mercado. En este cambio sutil de las matrices mentales y culturales de las sociedades dominadas subyace la culminación de un minucioso proceso de colonización psicológica-cultural, cuyo objetivo central se orienta a borrar las fronteras entre el dominador y el dominado.

El perfeccionamiento del AP fue simultáneo a la destrucción de los Estados nacionales por medio de la imposición del “libre mercado”, la “apertura económica”  y las privatizaciones de empresa públicas impulsadas por el capitalismo trasnacional desde Washington, en la década del 90. La etapa de la “colonización de las sociedades” con el consumo de productos, comenzada en la década del 60, posibilitó la era de la “colonización mental” con el consumo de información perfeccionada con el advenimiento masivo de Internet y de las comunicaciones globalizadas en la década del 90.

Cuando el sistema capitalista trasnacional, por medio del consumo, niveló un “modelo único de pensamiento”, sentó las bases psicosociales para el control político-ideológico por medio de la información periodística manipulada por operaciones psicológicas. De manera tal, que el control de las sociedades, en la primera etapa, por medio de la publicidad, posibilitó la segunda fase: el control ideológico, a través del consumo de información periodística, también nivelado  a escala planetaria por el aparato mediático controlado por las trasnacionales del Imperio.

Con la nivelación consumista se establecen las bases para el AP consumidor de “órdenes psicológicas” manipuladas a través de la información fragmentadora y “anti-reflexiva” del llamado “periodismo espectáculo”. De esta manera el AP, se convierte en la célula terminal del sistema de colonización mental nivelado a escala universal por el aparato mediático-informativo controlado por el capitalismo trasnacionalizado.

Sin la primera fase de colonización de las sociedades por medio del consumismo, la colonización de la mente del hombre por medio de la información manipulada, hubiera sido imposible.

Objetivo estratégico

(La función de la Guerra Psicológica)

Los nuevos proyectos geopolíticos de conquista imperialista en la era trasnacional de las comunicaciones requieren de sofisticadas estrategias de Guerra Psicológica para su imposición sin el uso de las armas.

Los fines prescriptos por la estrategia de dominación con la Guerra Psicológica son los mismos que se utilizan con la guerra militar: dividir, atomizar, controlar al individuo-masa de las sociedades dependientes (el AP). Es la lógica de Maquiavelo aplicada por medios científicos y tecnológicos. La Guerra Psicológica librada en el plano de la comunicación estratégica y de las grandes estructuras mediáticas (los nuevos ejércitos de conquista) no se hacen por la conquista misma, sino en la búsqueda de un objetivo estratégico orientado en los intereses económicos de las potencias y las trasnacionales capitalistas.

La función de la Guerra Psicológica imperial-capitalista actual se orienta en tres objetivos claves:

1) Conquista de mercados emergentes (sociedades y países periféricos), mediante la imposición de la “cultura consumista” nivelada y globalizada por los medios masivos de comunicación, actuando sobre la psicología del hombre AP convertido en individuo-masa.

2) Control y dominación social (en los países dependientes), orientado a la represión y/o neutralización de conflictos sociales que amenacen el desarrollo de los planes empresariales y la acumulación y expansión de la ganancia capitalista trasnacional.

3) Disputas ínter-potencias por los mercados, destinada a sustituir a la guerra militar por áreas de influencia (también por conquista de mercados) enterrada con la guerra Fría.

Una plan de Guerra Psicológica,  no se hace con soldados y armas militares sino con medios de comunicación e individuos masificados (los AP) nivelados universalmente por los mismos estereotipos culturales y sociales.

El mensaje mediático nivela y masifica al individuo universal en una sola frecuencia comunicacional. La realidad es sustituida por la percepción de la realidad a través del mensaje mediático-periodístico convertido en consignas, eslóganes y títulos,  antes que en pensamiento reflexivo totalizado. A través de la manipulación psicológica y el control ideológico, la sociedad civil, el individuo-masa suplanta a los soldados militares en el campo de batalla.

En la Guerra Psicológica, la potencia de fuego del soldado militar es sustituida por la potencia social del individuo-masa con su conducta manipulada hacia objetivos de control y dominación social, fijados por el capitalismo trasnacional para conquistar mercados y controlar a las sociedades consumistas.  Manipular, controlar, y convertir a este individuo-masa en potencia social direccionada con fines de control y dominio político-social es el objetivo estratégico clave de la Guerra Psicológica de última generación.

Las operaciones psicológicas

(Falsa percepción de la realidad)

Veamos un ejemplo de operación psicológica con el “terrorismo”:

Después de los atentados en Londres las cadenas televisivas y los grandes diarios titulaban en molde “catástrofe”: “Los ataques terroristas en Londres desatan el temor mundial”, o el “El terrorismo amenaza al mundo”, rezaban algunos de esos titulares.

Los titulares iban acompañados de imágenes catastróficas, con caos y terror reflejados en los rostros de los que lograron escapar de los atentados en el metro de Londres. Esas imágenes y titulares fueron  repetidos hasta el infinito durante las primeras veinticuatro horas, con las grandes cadenas trasmitiendo en vivo, mientras los conductores y analistas recreaban sin cesar las consignas de “miedo al terrorismo”.

La operación psicológica-mediática se complementaba con funcionarios que, desde Bush y Blair para abajo, acusaban de los atentados al “terrorismo internacional” y advertían sobre la “amenaza de nuevos ataques”. En la realidad,  durante el 7-J habían detonado tres bombas matando a 57 personas en Londres, con un efecto destructivo circunscripto a un pequeño radio de la ciudad.

Ante el titular de la CNN: “el terrorismo causa otra tragedia mundial” por la muerte de 57 británicos, si la mente fragmentada y bombardeada del AP nivel promedio estadístico realizara correctamente la operación información-procesamiento-síntesis, concluiría que solo en Irak mueren todos los días esa cantidad de personas, y ninguna cadena titula: “El Imperio norteamericano causa otra tragedia mundial”.  Y ni que hablar del efecto que causaría en la mente de un  AP un bombardeo mediático, en vivo, y durante las 24, con un titular de la CNN y de las otras cadenas que dijese, por ejemplo: “Tragedia mundial: Cada tres segundos un niño muere de hambre en el mundo”. Pero ese titular nunca va a aparecer ni va ser objeto de un bombardeo mediático por parte de la CNN y las otras cadenas, sencillamente, porque los hambrientos no son materia de utilización de operaciones psicológicas con fines de control social, que realiza el mismo sistema de poder que produce los hambrientos.

El atentado del 7-J fue localizado en Londres, pero el bombardeo mediático posterior con imágenes y consignas de terror (difundidas en vivo y simultáneamente por todo el planeta), potenció el miedo haciendo que el televidente sufriera sus efectos como si hubiera ocurrido en su barrio. De esta manera, los efectos de la manipulación psico-mediática del hecho terrorista ocurrido en Londres, con sólo tres bombas detonadas a distancia, se multiplicó infinitamente (casi como una bomba nuclear) borrando las fronteras entre realidad e irrealidad. Por el mismo mecanismo psicológico con que el individuo-masa (mujer u hombre) vive una película o telenovela como si fuera su propia realidad, la inducción mediática masiva del terror por vías psicológicas, hizo que la mayoría viviera el hecho terrorista (solo circunscripto a un sector de Londres), como si el terrorismo y la “amenaza terrorista” fueran parte integrante de su realidad diaria.

De esta manera, y mediante la potencia niveladora y globalizadora de la imagen y de las consignas mediáticas el hecho particular (el ataque a Londres) se convirtió en un hecho general masivo falsamente percibido por las mayorías niveladas por la comunicación globalizada. El individuo-masa, el AP, manipulado psicológicamente, incorporó una realidad ajena y localizada (el ataque terrorista con tres bombas en Londres) como si hubiera ocurrido en su barrio o en el living de su casa.

La realidad se convirtió en percepción mediática de la realidad  y desató una “conducta de terror” manipulada a distancia por los operadores psicológicos de la Guerra de Cuarta Generación. Las imágenes, títulos y consignas disparados en forma de “bombardeo mediático” hicieron que el televidente recreara su propios miedos en el ataque terrorista de Londres, lejano y distante de su realidad existencial concreta.

Desde que Bush y el Imperio estadounidense instalaron la “guerra contraterrorista” (una variante táctica de la guerra psicológica) tras los atentados terroristas del 11-S, no ocurrió ningún otro ataque en suelo norteamericano. En el orden internacional, no ocurrieron más de 10 atentados terroristas en todo el mundo, entre los que deben computarse los más mediatizados: el 11-M español, y el 7-J británico. No obstante esta realidad, estadísticamente localizada y circunscripta, las sociedades norteamericana y mundial incorporaron masivamente el “miedo al terrorismo” y la “amenaza terrorista” como parte de su realidad diaria. Por otra parte, todos los sondeos revelan que, tras un bombardeo mediático con imágenes y consignas de miedo, no solamente la sociedad norteamericana, sino la europea y el resto de la sociedad mundial, priorizan el terrorismo como la principal amenaza que acecha a la humanidad.

Estudios posteriores a las presidenciales norteamericanas de noviembre de 2004, demostraron que la aparición de Bin Laden amenazando a EEUU en un video, difundido a pocas horas de los comicios, fue clave para arrimar votos indecisos a la candidatura por la reelección de Bush.

Este es el mejor ejemplo de como, a través de las operaciones psicológicas mediáticas globalizadas, se induce un hecho lejano y localizado (el ataque terrorista) como si fuera la mayor amenaza que azota a la humanidad sin distinción de países. De esta manera se hace realidad el objetivo clave de la Guerra Psicológica: convertir al individuo-masa (Alienado Programado-AP) en “soldado cooperante” de los planes imperiales de control y dominio social, tanto en el Imperio como en el mundo dependiente.

Plan de Guerra Psicológica

(Niveles tácticos interactivos)

En un plan estratégico de Guerra Psicológica, los operativos de la OPS (Operaciones Psicológicas) diseñan y ejecutan  planes y estrategias de control social, en tanto que los Grupos Operativos Especiales (GOE) diseñan y ejecutan planes y estrategias de conflictos y detonantes sociales como complementos operativos de la OPS.

Operativamente, la Guerra Psicológica se desarrolla en tres niveles tácticos-interactivos:

A) Un Plan de Conflicto = Detonante Primario

B) Un Plan de Operación Psicológica = Manipulación y Objetivo

C) Un Plan de Acción Política = Aprovechamiento y Beneficiario

Veamos un ejemplo práctico:

A) Plan de Conflicto:

Unidades OPS de la CIA y el Mossad detonan una provocación religiosa contra la comunidad islámica internacional operando la publicación de caricaturas ofensivas de Mahoma en la prensa europea. Simultáneamente (y en forma interactiva) los GOE, infiltrados entre grupos fundamentalistas islámicos, detonan protestas violentas contra las caricaturas de Mahoma, con muertos, heridos y quemas de embajadas en Europa, Asia,  África y Medio Oriente.

Objetivo Táctico: detonar el conflicto y crear el contexto de las operaciones psicológicas.

B) Plan de Operación Psicológica:

Unidades OPS infiltradas en las grandes cadenas mediáticas operan un plan de consignas y de imágenes (bombardeo mediático) articulado en dos movimientos tácticos:
1) difusión potenciada de las imágenes con los hechos más violentos protagonizados por los grupos infiltrados por los GOE.
2) Acompañamiento de las imágenes con titulares y comentarios que contienen  tres consignas clave: “violencia (islámica)”, “guerra religiosa (islámica)”, “protestas violentas (islámicas)”,  que se encuentran simultáneamente en todas las cadenas acompañando a las imágenes con disturbios, edificios ardiendo y represión con muertos y heridos. El “islamismo fundamentalista” es el protagonista central en el bombardeo mediático durante una semana.
Objetivo Táctico: vincular al mundo islámico con la violencia, la guerra y el desorden social.

C) Plan de Acción Política
Simultáneamente a las protestas violentas y a las imágenes y consignas manipuladoras difundidas a escala planetaria, Bush y sus funcionarios de primer nivel (Cheney, Rumnsfeld y Condoleeza Rice), asesorados por OPS del equipo estratégico de la Casa Blanca, salen a denunciar a Irán como el instigador principal de los disturbios violentos con muertos, heridos, e incendios de embajadas.
Sincronizadamente, el Estado Mayor militar y el gobierno de Israel (por medio de sus principales funcionarios) también denuncian a Irán como el principal responsable de las protestas religiosas violentas. Washington y Tel Aviv, en sus denuncias, también asocian, sutilmente, a Irán con un plan de “terrorismo nuclear”.
Objetivo Táctico: situar a Irán como promotor de un plan del  “fundamentalismo islámico violento” desatado en todo el mundo.

El Resultante se define por una verificación del objetivo buscado con el plan OPS: sondear el consenso (dentro y fuera de EEUU) para un ataque militar a Irán.
Tras una semana de acción mediática combinada de las operaciones A, B, y C, dos sondeos revelaban que casi dos tercios de la sociedad norteamericana respaldaban un ataque militar de EEUU a Irán. Los dos sondeos (realizados respectivamente por el Centro Pew y  Los Angeles Times) indicaban también que la misma cantidad de estadounidenses (casi dos tercios) consideraban  a Irán como “la amenaza número uno”, por delante de China, Irak y Corea del Norte. Un 82 por ciento aseguró que, de completar con éxito el enriquecimiento de uranio, Irán facilitaría armamento nuclear terroristas. De realizarse en Europa, seguramente los sondeos arrojarían resultados parecidos. Las mediciones de los OPS son secretas.

El plan OPS con las caricaturas sirvió como modulo experimental y operación de testeo para un plan estratégico de Guerra Psicológica orientado, en su primera fase,  a “preparar el terreno” (consenso internacional y estadounidense) para  una operación militar contra Irán argumentada en dos consignas y una conclusión: “Terrorismo Nuclear”+”Violencia Islámica” = “Peligro Irán”.

El Rol de los Medios como Nuevo Ejército Represivo del Sistema

Los dueños de las “noticias”

La función esencial de la empresa mediática  (los medios de comunicación) se define esencialmente  por la manipulación informativa orientada hacia el control de la “opinión pública”, pero sus objetivos no son sociales ni desinteresados como describe la mitología de la “objetividad periodística”.

Las famosas banderas “éticas” del periodismo: imparcialidad, objetividad, libertad de expresión, no son nada más que mitos encubridores del multimillonario negocio mediático que moviliza a diario el mercado de la información a escala global. El proceso de fabricación y distribución de la información, no está motivado por la necesidad de “informar” sino por la necesidad capitalista de vender noticias (el producto). Para ello los medios (al igual que cualquier empresa capitalista)  generan necesidades masivas de consumo en la sociedad (el mercado), y trazan estrategias informativas destinadas a favorecer su crecimiento empresarial y posicionarse para competir con éxito en el mercado (la búsqueda de ganancia).

En primer lugar, la información es una mercancía destinada a producir rentabilidad económica como cualquier otro producto comercial en oferta en el mercado capitalista. En términos funcionales (y más allá de la leyenda que se fabrican a su alrededor) las empresas periodísticas no están guiadas por fines sociales sino por la búsqueda del lucro económico.

En segundo lugar, y por el carácter estratégico de la función comunicacional que desarrollan (desde el punto de vista de la preservación de la “gobernabilidad” del sistema) los medios son herramientas claves para el control (y/o manipulación) de los procesos económicos, políticos y sociales. Los medios de comunicación (al contrario de lo que pregonan sus mitificadores) no practican la “objetividad informativa” ni la independencia editorial por dos razones prácticas principales:

A) Son empresas que no funcionan con objetivos sociales sino con objetivos comerciales sujetos a ley de la búsqueda de rentabilidad capitalista.

B) Su dependencia estructural al sistema de poder económico que controla todos los resortes de la producción, las finanzas y el comercio internacional, por encima de los países y a escala planetaria.

El accionar de los grandes conglomerados mediáticos (tanto a nivel local como internacional) no está orientado -como se quiere hacer creer- a servir al interés de la sociedad sino a servir al interés de los grupos económicos y políticos dominantes que constituyen su mayor fuente de financiación y rentabilidad comercial.

El poder (tanto en los países centrales como periféricos del sistema capitalista “globalizado”) sólo invierte dinero en los medios a cambio de una contraprestación de servicios.  En el negocio de la información, como en cualquier emprendimiento comercial, los medios sólo trabajan para quien paga (o puede pagar) por sus servicios “informativos”.

Así como las grandes corporaciones económicas fijan las reglas del mercado y forman los precios, las grandes corporaciones mediáticas fijan las reglas y determinan a diario (a través de la cartelización monopólica) lo que “es noticia” y lo que “no es noticia” en el mercado de la información a nivel local e internacional.

La “valorización” de las noticias difundidas a escala masiva no está determinada por la búsqueda del conocimiento o de la compresión de los procesos económicos, políticos y sociales, sino por la búsqueda de ganancias o por la defensa de intereses puntuales del sistema (corporativo) del cual extraen el fuerte de su rentabilidad comercial.

Además de las ventas al público y de las suscripciones, el grueso de la  rentabilidad comercial del gigantesco y multimillonario negocio de los monopolios periodísticos, se nutre principalmente de dos fuentes de financiación:

A) Los grandes grupos económicos concentradores de la economía  y del comercio exterior.

B) El Gobierno y los grupos políticos del Estado capitalista (tanto centrales como periféricos).

La gran tajada de rentabilidad de los conglomerados mediáticos es aportada por los grandes consorcios bancarios, industriales o de servicios, que conforman la porción mayoritaria de la “torta” publicitaria pautada comercialmente en los monopolios de la información.

La relación comercial que las empresas mediáticas mantienen con gobiernos y organizaciones políticas (tanto en los países centrales como periféricos del sistema)  se establece en dos niveles funcionales:

1) La publicidad institucional (oficial) que los gobiernos pautan en los medios de la corporación mediática a los fines de publicitar su gestión y generar consenso electoral entre los diferentes grupos sociales.

2) Las pautas publicitarias o las diferentes vías de negociaciones en negro que los operadores comerciales de los consorcios mediáticos (hegemonizadores y formadores de las “noticias diarias”)  establecen con los políticos y partidos con el objetivo de instrumentar operaciones de prensa en contra de sus competidores, o en contra del propio gobierno,  durante las campañas electorales.

Esta relación de “supervivencia mutua” con el establishment de poder (agregada a su función manipuladora y orientadora de conducta social masiva) convierte a los grandes conglomerados mediáticos en una herramienta estratégica clave para el control y orientación de los procesos económicos, políticos y sociales que los tienen como protagonistas claves.

El nuevo ejército represivo

Su altísimo potencial orientador y generador (a través de la manipulación informativa) de conducta social a escala masiva convirtió a la corporación mediática en un instrumento irreemplazable para el dominio del sistema capitalista tanto en los países centrales como periféricos. La condición esencial para el funcionamiento del Estado capitalista (tanto en América Latina como en el resto del mundo) se resume en tres factores: Estabilidad económica, gobernabilidad política y “paz social”.

La “estabilidad económica” garantiza el funcionamiento ordenado de la explotación (y los negocios) capitalistas, y la “paz” es el sostén de la “gobernabilidad” del sistema a escala global. Cuando (a causa de algún conflicto de orden social, político o económico) se altera alguno de estos tres parámetros, el sistema activa inmediatamente mecanismos de supervivencia para recuperar el control político y social.

Esas tres condiciones son básicas para que el “sistema” (la estructura funcional) de los negocios y la rentabilidad capitalista funcionen sin interferencia y no se alteren las líneas matrices de la propiedad privada y concentración de riqueza en pocas manos.

Cuando por alguna razón se altera alguno de estos tres factores, el sistema entra en crisis, y debe generar inmediatamente alternativas para preservar su supervivencia.

Por ejemplo en Latinoamérica, durante la Guerra Fría por aéreas de influencia con la URSS, cuando la “subversión comunista” (la guerrilla revolucionaria) amenazaba con la ruptura de la “estabilidad económica”, la “paz social” y la “gobernabilidad”, las corporaciones trasnacionales y el Departamento de Estado activaban un golpe militar con represión para restablecer el “orden”.

Luego de la sustitución del dominio “duro” (militar) por el dominio blando (democrático) tras la caída de la URSS, el fin de la Guerra Fría y la desaparición de la lucha armada revolucionaria, los métodos del control político y social para preservar la “gobernabilidad” del sistema ya no son militares sino psicológicos.

El desarrollo tecnológico e informático de la era de las comunicaciones, la globalización del mensaje y las capacidades para influir en la opinión pública, convirtieron a las operaciones de acción psicológica mediática en un arma estratégica de importancia clave para el control político y social.

La etapa de la “colonización de las sociedades” con el consumo de productos, comenzada en la década del 60, posibilitó la era de la “colonización mental” con el consumo de información perfeccionada con el advenimiento masivo de Internet y de las comunicaciones globalizadas en la década del 90. Manipular, controlar, y convertir al  individuo-masa en potencia social direccionado con fines de control y dominio político-social es el objetivo estratégico clave de la Guerra Psicológica desarrollada en los medios masivos de comunicación.

La represión ya no se ejercita en forma de acción militar (suprimir y/o neutralizar al enemigo en forma física) sino por vía de la acción psicológica (captación de la voluntad y manipulación de conducta colectiva).  A diferencia de los ejércitos militares, el ejército mediático no hiere ni mata para reprimir, sino que aísla y demoniza socialmente a los grupos que utilizan metodologías de lucha social que perjudican la “estabilidad” (o sea, la rentabilidad) del sistema capitalista.

Los objetivos del control social ya no se sitúan en un plano visible y con presencia de brutalidad militar, sino en un plano invisible y sin presencia de aparatos armados: La represión militar (orientada a preservar la “gobernabilidad” del sistema) fue sustituida por la represión psicológica mediática (que orienta conducta social masiva en la defensa de la “gobernabilidad” del sistema).El dominio por medio de la represión militar -utilizado por las antiguas dictaduras digitadas por Washington- fue sustituido por las campañas masivas de acción psicológica mediática orientadas a que la sociedad legitime ese dominio en las urnas.

“Miro la televisión, luego existo”

El axioma elemental del humano convertido en un microchip  programado por las trasnacionales capitalistas de la información. Cuando el sistema capitalista trasnacional, por medio del mensaje televisivo consumista, niveló un “modelo único de pensamiento” a escala global, sentó las bases psicosociales para el control político-ideológico por medio de la información periodística manipulada por operaciones psicológicas . El individuo-masa, o Alienado Programado (AP) fabricado por la TV, se desarrolla en la primera fase de las operaciones psicológicas-mediáticas-publicitarias imperiales orientadas a imponer la sociedad de consumo capitalista en las áreas dependientes del Tercer Mundo, a fines de la década del 50, y  experimenta su máximo nivel de desarrollo con el advenimiento de la era de las comunicaciones informáticas globalizadas a fines de los 90.

El Alienado Programado (AP) es el prototipo de “hombre universal” modelado por las políticas niveladoras consumistas impuestas por las trasnacionales capitalistas a escala planetaria.

El AP de la era informática rompe definitivamente con la matriz cultural del viejo “Estado nacional” y se proyecta como un microchip nivelado del nuevo “Estado trasnacional” de las corporaciones capitalistas que han divido el mundo en “gerencias de enclave”. El AP no está programado para pensar (desarrollo reflexivo) sino para consumir productos capitalistas por medio de consignas (eslóganes) y de imágenes sin ninguna relación entre sí.

Sus emociones y pensamientos (programados por el mensaje televisivo) duran y se terminan con las imágenes en la pantalla: El AP es el hijo de la “patria televisiva” nivelada mundialmente como primer “agente socializador” en reemplazo de la familia, la escuela y las tradiciones culturales de su lugar de nacimiento. Mediante la manipulación y direccionamiento de conducta por medios psicológicos el individuo-masa se convierte en “soldado cooperante” de los planes de dominio y control social establecidos por el capitalismo trasnacional y la potencia imperialista regente.  Es a la vez, víctima y victimario, de las operaciones psicológicas, ya que se convierte en una célula trasmisora tanto de planes de consumismo capitalista como de planes de control  y represión social manipulados sin el uso de las armas.

La nueva lógica represiva

Quien observe atentamente el mapa político y social tanto de los países centrales como de los periféricos, podrá comprobar que el uso de la represión policial y militar de los (hoy reducidos y escasos) conflictos sociales y sindicales es mínima y solo se la utiliza en casos extremos. Y eso tiene una explicación: Los gobiernos del mundo (técnica y funcionalmente, gerencias de enclave de los bancos y corporaciones trasnacionales) no se mueven dentro de un esquema militar (el viejo sistema de dominación) sino dentro de un esquema político-democrático (el nuevo sistema de dominación). Por lo tanto, si caen en la tentación de reprimir policialmente, la corporación mediática les arroja la sociedad en contra calificándolos de “represivos y violentos”.

Los gobiernos que cometen el error de reprimir militarmente son inmediatamente rechazados por la sociedad masivamente nivelada en la condena a ” toda forma de violencia”, más allá de sus contenidos. De la misma manera que en la década del setenta, los medios de comunicación utilizaban la figura del “subversivo” (como expresión de demonización social justificatoria de la represión militar), hoy utilizan la figura del “violento social” para aislar, deslegitimar y condenar socialmente las luchas sindicales y sociales que atentan contra la “estabilidad económica”, la “gobernabilidad” y la “paz social” del sistema.

De esta manera, y a la luz del crecimiento desmesurado a nivel global de los activos empresariales y de las fortunas personales (con su contracara de pobreza y exclusión social masiva)  se verifica aquel axioma que expresa que “la paz es el negocio del dominador”.

No importa que el que corte ruta sea un hambriento o un desocupado (en el mundo hay 1000 millones de hambrientos y más de 2000 personas que viven por debajo de las necesidades básicas), la opinión pública está masivamente “adoctrinada” (por los medios de comunicación y sus conductores) para rechazar (sin ningún análisis de las causas) las huelgas y los cortes de ruta que generan “violencia social”.

La nueva estrategia represiva tiene su matriz funcional en la nivelación masiva de una conciencia y opinión “antiviolencia” que se superpone a cualquier lógica de legitimidad o de justicia social expresada por los grupos que cortan calles, rutas o hacen huelgas para reclamar por sus derechos o por una mayor distribución de la riqueza. Así como durante las dictaduras militares se demonizaba al “subversivo” para descalificar su proyecto de cambio del sistema capitalista por otro más justo, a los que ahora hacen huelga y cortan rutas se los demoniza como “violentos” para deslegitimar las luchas sociales por un mejor reparto de la riqueza.

En términos concretos (y disfrazados de servidores públicos de la comunicación social), los consorcios mediáticos que realizan el control político y social (en sustitución de los militares) son auxiliares complementarios de la “Justicia” (del sistema)  en la tarea represiva, y el sujeto a reprimir ya no es el “subversivo comunista” sino el “violento social”. Se trata de una represión sin fusiles, donde la acción militar es sustituida por la manipulación mediática en alta escala orientada al direccionamiento pasivo de la conducta social hacia los objetivos de preservación del sistema capitalista.

En este escenario, las fuerzas policiales y militares tienen como función principal: disuadir antes que reprimir, para preservar a su vez, los acontecimientos que pudieran desbordar y alterar la “paz social” del sistema. Es así que el gobierno que decide utilizar la fuerza policial o militar, también pierde inmediatamente legitimidad política y apoyo social, tarea de la que se encargan los propios medios de comunicación, cuya misión es preservar el “sistema democrático” (de dominación capitalista) en los parámetros establecidos de la “estabilidad económica, la “gobernabilidad política” y la “paz social”.

El control en la crisis

Hoy, la ecuación que resume la supervivencia del sistema capitalista (estabilidad económica, gobernabilidad política y “paz social”) se encuentra claramente amenazada por una “crisis global” resumida en tres escenarios: Crisis financiera recesiva mundial, quiebre de empresas, y despidos laborales cada vez más masivos.

El resultante de ese proceso, por lógica interacción, amenaza con romper la “estabilidad económica”, la “gobernabilidad política” y la “paz social” mediante procesos de protestas y conflictos  encadenados que comienzan a  extenderse desde los países centrales a las áreas emergentes y subdesarrolladas del mundo capitalista “globalizado”. El quiebre de la “paz social”,  que podría llegar a desarrollarse a escala planetaria (con el consecuente quiebre de la “estabilidad económica” y la “gobernabilidad política”)  coloca al sistema capitalista ante la alternativa de reprimir los conflictos y las protestas sociales que comienzan a extenderse desde Europa a todo el planeta.

Pero el sistema se enfrenta a una disyuntiva: El actual esquema de dominación y explotación capitalista mundial, ya no se rige por la doctrina militar setentista  de la “seguridad nacional” sino por la doctrina del “sistema democrático”,  y por lo tanto los actores de la represión como los “alteradores del orden” cambiaron de identidad.  Hoy el conjunto de la sociedad (a causa de la crisis recesiva global y sus emergentes sociales), ya no está amenazada por el peligro de la “violencia subversiva”  sino por el peligro de la “violencia social” expresado en las huelgas y protestas masivas que ya se verifican en las metrópolis de Europa, principalmente en los países más pobres del Este.  Consecuentemente,  los que hoy amenazan con quebrar el orden y  la “paz social” (con huelgas y reclamos sociales)  ya no son los “subversivos” (contra quienes se dirigían los golpes y la represión militar), ni tampoco los “terroristas” de la era Bush (que sirvieron para legitimar las nuevas invasiones militares) sino los “violentos” que cortan rutas, calles, y pueden llegar a alterar el proceso de la “gobernabilidad” a escala global.

La amenaza de desocupación masiva es el núcleo esencial, el detonante central de los conflictos sociales y sindicales que comienzan a extenderse por vía de los bancos y empresas transnacionales que hoy ya están despidiendo masa laboral tanto en EEUU, Europa como en los países emergentes y subdesarrollados de Asia, África y América Latina. Este proceso a su vez, y a medida que avancen los conflictos sociales y sindicales producidos por la crisis, va a impulsar una profunda reestructuración en la estrategia y en los métodos del control político y social “sin represión” que los medios de comunicación venían implementando de la mano de la democracia imperial.

Los ejércitos y los aparatos de seguridad, que fueron relegados a un segundo plano por la estrategia de dominio con el “poder blando”, van a adquirir un nuevo rol represivo para contener a las protestas violentas causadas por los despidos, las bajas de salarios y la imposibilidad de acceder al consumo elemental para la supervivencia por parte de las mayorías que van a ser desplazadas del mercado laboral y del consumo.

¿Pero cuál va a ser el papel de los medios represores durante la crisis social que se avecina?

En primer lugar, los medios internacionales y locales ya se orientan a presentar la crisis encuadrada en la figura del “peligro de caos económico y social” que amenaza a la sociedad mundial en su conjunto. Así como en las anteriores etapas de dominio asustaron con el “subversivo comunista” y el “terrorista” como potenciales causales de ruptura de la estabilidad económica, de la gobernabilidad y la paz social, en el presente se orientan a presentar a los conflictos sindicales y sociales (emergentes de la crisis)  como causales de un proceso de “subversión social” que puede llevar al “caos y a la ingobernabilidad” del planeta.

En segundo lugar, la experiencia manipuladora-represiva de la corporación mediática va a utilizar la figura del “subversivo social” (como detonador del rechazo colectivo) para neutralizar, aislar  y/o desactivar los conflictos y movilizaciones sociales que empiezan a proyectarse como emergente de la crisis financiera recesiva a escala global. De la misma manera, los ensayos que ya se están haciendo  con el temor a la “subversión social”  sirve para configurar una nueva psicología masiva funcional a la represión policial que los consorcios mediáticos van a instalar cuando estallen los conflictos sociales y sindicales previstos para cuando el escenario de la crisis recesiva mundial impacte como “crisis” social a nivel mundial. Con la teoría y prédica de los “extremos violentos”  encuadrados en la figura de “subversión social” (y dentro de un esquema de democracia blindada), la corporación mediática prepara el advenimiento y la legitimación  de un proceso de represión policial de los levantamientos sociales y sindicales derivados de los despidos y rebajas salariales.

De nuevo van a utilizar la lógica del “subversivo” (esta vez encarnada en las víctimas sociales de los despidos y de la crisis alimentaria) para dividir las protestas y generar nuevas alternativas de dominio en “paz y democracia” combinando la represión militar con gobiernos constitucionales.

Fuente:  http://www.iarnoticias.com/

Como las Grandes Cadenas Televisivas Manipulan (la Masacre de Israel en Líbano y Gaza)

(IAR-Noticias) 14-Julio-06    

El mundo está compuesto por miles de millones de individuos que se rigen por un axioma elemental: miro la televisión y luego existo. Y las grandes cadenas televisivas se encargan de que el genocidio militar de Israel en Gaza y Líbano, simplemente, no exista. Aquí le contamos como lo hacen.

Durante un mes, el Mundial de fútbol de Alemania convocó la atención en vivo de más de tres mil millones de personas en todo el planeta gracias a que las cadenas internacionales difundían en directo ese evento durante las 24 horas.

Países enteros movilizados por las grandes cadenas televisivas se paralizaron frente a las pantallas de TV, y multitudes salieron a las calles a celebrar el triunfo de sus equipos con muestras de risas o festejos, o de llantos colectivos, cuando la formación que los representaba quedaba eliminada del mundial.

Durante un mes, y gracias a la televisión, el Mundial de fútbol, 22 tipos que corren detrás de un balón, un negocio de las trasnacionales y de los medios de comunicación que mueve 8.000 millones de dólares, se convirtió en una cuestión central y determinante en la vida de miles de millones de personas que permanecieron clavadas frente a los televisores mientras duró la competencia.

La “fiesta colectiva” (difundida por TV) del  Mundial de Alemania se convirtió en una cuestión “estratégica” de Estado  para los gobiernos de las naciones, tanto dependientes como centrales, que decretaban asueto laboral para que sus ciudadanos no se perdieran los partidos y pudieran celebrar en las calles.

Hace quince días, el Estado de Israel comenzó un genocidio militar, primero en la Franja de Gaza, y ahora en el Líbano, cuyo desenlace operativo ya ha costado la vida (hasta ahora)  de más de 150 personas (entre palestinos y libaneses) entre ellos mujeres, niños y hasta bebés, además de la tremenda destrucción de infraestructura y medio ambiente dejada por los bombardeos contra poblaciones civiles indefensas.

Se trata de una masacre militar de características inéditas, de una superpotencia, el Estado judío de Israel, que utiliza contra poblaciones desarmadas cazas F-16,  artillería pesada, tanques y blindados,  aviones espías sin piloto que vigilan todos los espacios y lanzan sus misiles orientados a blancos (asesinatos) selectivos, helicópteros Apache que atacan las 24 hs., e infantería cubierta por los blindados, que avanza y rodea las ciudades.

Ante esta carnicería militar, a la que se agrega el genocidio causado por la emergencia sanitaria y alimentaria de las poblaciones bloqueadas por las tropas judías, ningún gobierno del mundo decretó asueto nacional, ninguna de las poblaciones que se movilizaron para celebrar el Mundial de fútbol de Alemania mueven un dedo ni se dan por “enteradas” de la tragedia. Los miles de millones que se emocionaron, rieron o lloraron, con el Mundial permanecen indiferentes ante el asesinato en masa de seres humanos bombardeados por una superpotencia  invasora, en el colmo de la impunidad y del silencio cómplice de las potencias y de sus organizaciones internacionales.

¿Qué le pasa a esta humanidad que se conmueve y llora con 22 tipos rentados corriendo detrás de una pelota, y no derrama una sola lágrima ni se conmueve con el asesinato masivo de sus semejantes? ¿Cómo se llegó a esta aberración, a este individualismo atroz, a esta deshumanización, a esta indiferencia ante la muerte y la vida, donde los únicos factores de movilización colectiva son los  ídolos deportivos y los personajes de la farándula?

La pregunta tiene respuesta: SE LLEGO CON LA TELEVISIÓN.

Se llegó a esto con la sociedad de consumo, con la manipulación informativa para vender productos, espectáculos, farándula, ídolos deportivos, modas fashion, celulares, y, en general, todo lo que sea rentable para los consorcios capitalistas mediáticos, trasnacionales y locales, que controlan y direccionan conducta colectiva mediante la “información” o el “entretenimiento”. Pero así como las técnicas de manipulación sirven para alienar conciencias con la “TV espectáculo”, también sirven para esconder la realidad, crear cortinas de humo, y fabricar “atención social”, o “indiferencia”, ante los distintos acontecimientos locales o internacionales que se van sucediendo.

El “mostrar” o “esconder” tal o cual acontecimiento, depende de los intereses que eventualmente tengan los gobiernos y consorcios mediáticos sobre el mismo.

Así como las cadenas internacionales “vendieron” y mostraron masivamente el Mundial de Alemania (que distrajo por un mes la atención de los problemas reales), de la misma manera ocultan la masacre producida por Israel en Gaza y Libano, de la misma manera que lo hacen en Irak o en otras partes del planeta sometidas a la conquista y al genocidio militar por el control de mercados y de recursos estratégicos.

La manipulación informativa

La primera técnica que utilizan las grandes cadenas (tanto televisivas como radiales y escritas) es la descontextualización del lenguaje, la deformación significante de los hechos, que permite dar una interpretación diferente a lo que en realidad está sucediendo.

Así, por ejemplo, en relación a Líbano y Gaza, la prensa internacional sustituye la palabra invasión (lo que en realidad está sucediendo) por “conflicto”, “enfrentamiento” o “crisis”, quitándole a Israel su carácter de potencia agresora y poniendo a Gaza y Líbano, países invadidos, en la misma igualdad de condiciones que las fuerzas invasoras. De igual manera sustituyen la palabra “asesinato” (lo que realmente está ejecutando Israel en Gaza y el Líbano) por “muerte de personas”, lo que le quita el significante real al genocidio militar israelí realizado sobre poblaciones civiles desarmadas.

Otro punto de la deformación del lenguaje para esconder la realidad, consiste en presentar las acciones de los grupos combatientes que resisten la invasión (con recursos logísticos y armamento precario frente a una superpotencia) en el mismo nivel que la potencia israelí invasora. De esta manera, llaman “guerra” tanto a las masacres militares de Israel sobre poblaciones civiles como a las acciones defensivas de los grupos combatientes que defienden su territorio, nivelando el significante entre el “invasor” y el “invadido”.

La segunda técnica que utilizan las grandes cadenas para deformar la comprensión de la masacre israelí en Gaza y el Líbano es la “jerarquización de la noticia”, mediante la cual minimizan y restan gravitación social movilizante frente al genocidio.

Las grandes cadenas, cuando quieren imponer un “eje de información” o de “noticia” lo imponen. Y lo imponen mediante  una metodología: con repetición encadenada y con coberturas en vivo. Si las grandes cadenas televisivas trasnacionales trasmiten una cobertura en vivo, imponen planetariamente la información a las cadenas y medios locales que la retransmiten y potencian a las sociedades ubicadas en su área de influencia.

Así como el medio es el mensaje (según la teoría de Mac Luhan) la TV es la masividad del mensaje globalizado a nivel planetario, y lo que no está en las pantallas simplemente no existe.

Pero en este caso, el genocidio producido por Israel en Gaza y Líbano, las cadenas no lo ocultan sino que lo deforman y le quitan su significante de hecho trascendente y de tragedia humana universal.

¿Y cómo lo hacen?

Como ya se dijo, a través de la manipulación, la TV internacional puede imponer desde un mundial de fútbol hasta los temas más estúpidos de la tierra como si fueran de “interés general“, o puede quitar relevancia a hechos trascendentes de importancia clave para el destino de la humanidad. O sea, que de la misma manera que tiene el poder de imponer lo que al sistema le interesa, cuenta con el poder de ocultar lo que perjudica al sistema.  ¿Y cómo lo hacen? Simplemente “valorizando” y “jerarquizando” la información.

Lo que se destaca como información principal, a lo que se da carácter de cobertura en vivo, es lo que lee y registra el televidente como acontecimiento central. Y aquí está la trampa: el genocidio de Gaza y el Líbano no figuran como “información principal” relevante de las grandes cadenas, sino como un “agregado informativo” en el gran paquete de la información diaria.  Si bien está en todos los segmentos de noticias, no cuenta con la relevancia y la dinámica de una cobertura con corresponsales en vivo en los diferentes teatros de los hechos, con opiniones de testigos, protagonistas de la masacre, relatando la tragedia en vivo y en directo.

En el caso de Gaza y Líbano, la CNN, y las grandes cadenas no ocultan la información, la achican, la deforman,  la reducen en significación, para evitar la reacción emocional del televidente que la consume casi con indiferencia. Se pone la información (en este caso Gaza y Líbano) detrás, se la despoja de relevancia y de titulares impactantes, se le quita a las imágenes la música de fondo, se la “desdramatiza”, y se la convierte en una “noticia más”. Por otra parte, las cadenas con la CNN a la cabeza, seleccionan las imágenes, evitando puntillosamente mostrar los rastros asesinos de los bombardeos israelíes sobre las poblaciones civiles y sus víctimas, personas comunes asesinadas, entre las que se incluyen mujeres y niños.

La manipulación mediática del genocidio producido por Israel en Medio Oriente apunta a lo masivo: y lo masivo es la TV. La jerarquización y difusión de información en Internet no tiene incidencia masiva: las agencias que titulan en primer plano sobre el genocidio en Gaza y Líbano, son proveedoras de radios, TV y diarios que luego deciden sobre la valorización y presentación de las mismas ante la opinión masiva. O sea que no se la oculta (a la información) , se la manipula con la “jerarquización ” y la “valorización”.

La noticia del genocidio israelí en Gaza y  Líbano está en todas las cadenas y TV locales, pero no se le llama genocidio sino conflicto, no hay un ejército poderoso y superior que ataca sino “combates” entre pares, el ejército israelí y la guerrilla (del país invadido) que “ataca a Israel”

La técnica con la que habitualmente los consorcios mediáticos televisivos, y sus repetidoras locales, arman las coberturas para movilizar a miles de millones de televidentes, en el caso de Gaza y Líbano es utilizada para convertir al genocidio producido por Israel en una especie de “información burocrática” y aburrida. Esa es la razón principal por la cual la masacre de Gaza y el Líbano producida por Israel casi “no existe” para los miles de millones de televidentes que consumieron el Mundial de Alemania (22 tipos corriendo detrás de una pelota) como la razón principal y determinante de sus vidas.

El mundo está compuesto por miles de millones de individuos que se rigen por un axioma elemental: miro la televisión y luego existo.

Y las grandes cadenas televisivas se encargan de que el genocidio militar de Israel en Gaza y Líbano, simplemente, no exista.

Pero SI existe.

Terrorismo como Arma de Manipulación

En el escenario mundial hay cuatro hechos de inevitable desenlace a corto plazo: La  resolución de la crisis recesiva mundial, el ataque militar a las usinas iraníes, Afganistán y la ocupación militar de Pakistán, otro conflicto armado en el Cáucaso o en Eurasia (como parte del teatro de la guerra fría EEUU-Rusia) y un ataque “terrorista” (o varios) similar al 11-S en Europa o EEUU. En todos los casos, el “terrorismo” (un arma estratégica de la guerra de Cuarta Generación) va actuar como elemento desencadenante y fusionante de los acontecimientos que se avecinan en el teatro de los conflictos internacionales por la preservación del orden imperial regente.

El orden de esos acontecimientos a suceder será determinado por las necesidades coyunturales que tenga el Imperio USA-UE en el marco de sus relaciones globales económicas, geopolíticas y militares estratégicas.

Los movimientos traumáticos (sean económicos, militares o “terroristas”) en el tablero mundial no están marcados por caprichos personales de eventuales gobernantes sino por necesidades estratégicas de supervivencia inmediata que tienen los Estados imperiales y el sistema capitalista.

En ese sentido, Bin Laden (que no se sabe exactamente si está vivo o muerto) y Al Qaeda son una valiosa carta que la CIA y los servicios estadounidenses y europeos siempre se reservan para resolver cualquier “salida” imperial (económica o militar) que requiera consenso internacional. Bien empleada, la herramienta “terrorismo” (un arma que combina la violencia militar con la Guerra de Cuarta Generación) tiene como objetivo central: Generar una conflicto (o una crisis) para luego aportar la solución más favorable a los intereses del que la emplea. Por ejemplo: El 11-S (activado por la CIA infiltrada en los grupos islámicos) en EEUU fue el detonante del conflicto, y  la “guerra contraterrorista” posterior, y las invasiones a Afaganistán e Irak,  fueron parte de la alternativa de solución.

Entre los varios objetivos encubiertos del reciente atentado “terrorista” serial de tres días en la India, sobresale nítidamente el de preparar el “clima” y las condiciones para un desembarco militar de EEUU en Pakistán, un aliado caótico y desbocado que Washington necesita controlar en función de sus estrategia en Afganistán y en el resto de la región.

El “terrorismo islámico”, convertido desde el 11-S en única hipótesis válida de conflicto internacional (y como justificativo de base para intervenciones militares), es multifuncional en sus búsqueda de objetivos: Un atentado “terrorista” detonado a distancia (y por control remoto) multiplica planetariamente sus efectos de “miedo mundial” por medio de la manipulación mediática de las imágenes de destrucción que realizan las grandes mediáticas del Imperio. Y la interpretación del hecho “terrorista” por los grandes medios del sistema y sus analistas no es racional sino emocional: Al “terrorismo” no se lo analiza como un arma político-militar (con objetivos y beneficiarios políticos-económicos) sino que se lo presenta como un hecho “monstruoso y criminal” con un fin demencial y una resolución irracional en sí mismo.

En este escenario de ocultamiento de las causas y los fines inteligentes y planificados del “acto terrorista” (un arma de guerra para conseguir objetivos, tan efectiva y mortal como cualquier otra), quien avance hacia la búsqueda de explicaciones y de posibles beneficiarios es tildado inmediatamente de “conspirativo”. Así la CIA y los servicios estadounidenses y europeos consiguieron (además de entronizar la ignorancia) “nivelar el miedo” y utilizar indiscriminadamente  al “terrorismo” (como arma de manipulación política) con la complicidad manifiesta de los grandes medios y comunicadores masivos que sólo se limitan a contar el “terrorismo” de acuerdo con las “fuentes oficiales”.

Los testeos con las “amenazas”

Como cualquier experto en inteligencia sabe, hay un primer movimiento en las técnicas “terroristas” que se denomina “testeo”. Está técnica consiste en generar “efectos colaterales” de miedo sin  llegar al atentado “terrorista” real, y su principal campo de acción son las “amenazas” y el “descubrimiento” (antes de que sucedan) de supuestos planes de ataques y atentados que son presentados a la prensa.

En ese sentido, son ejemplos paradigmáticos los “comunicados” de Al Qaeda y las apariciones constantes de Bin Laden en los clásicos videos y grabaciones, así como las también constantes revelaciones y denuncias de “planes terroristas” por parte de EEUU, Gran Bretaña y los gobiernos de las principales potencias europeas. Tanto Washington como las potencias de la Unión Europea han mantenido históricamente denuncias constantes de “ataques terroristas islámicos” en planes de ejecución, pero que efectivamente no han sucedido, desde el 7 de julio de 2005, fecha del atentado terrorista al metro de Londres.

Mediante estas operaciones de “testeo” (y de mantenimiento de la psicosis del miedo) los planificadores del USA-terrorismo de Estado imperial (disfrazado de “terrorismo islámico”) mensuran el impacto emocional y seleccionan los posibles “blancos” de los ataques terroristas reales, principalmente en EEUU y Europa.

Mediante estas operaciones, los estrategas y planificadores “testean” en diferentes escenarios (Europa, Asia o EEUU) el clima de “miedo” existente, o lo reactualizan para mantener activas las condiciones de manipulación con el “terrorismo”. Decenas de operaciones de “testeo” con amenazas y descubrimiento de “planes terroristas” son realizadas anualmente tanto en Europa (principalmente Francia y Gran Bretaña) y EEUU, donde los “blancos” se sitúan (últimamente) preferentemente en el sistema de transporte de Nueva York.

Esos ensayos les permite a los planificadores evaluar posibles reacciones sociales y políticas frente a un atentado real.

En este terreno, la  policía francesa “encontró” el martes una cantidad  explosivos “listos para ser detonados” en los grandes almacenes Printemps de París, después de que se recibiera una carta de aviso de un grupo hasta ahora desconocido que se presentaba como el “Frente Afgano Revolucionario” y reclamaba la retirada de las tropas francesas de Afganistán.

El eje Irán-Afganistán-Pakistán-Europa

Evidentemente, las operaciones de testeo con las amenazas y planes “terroristas” siguen concentradas en el eje Afganistán-Pakistán y en el escenario de las potencias europeas que tienen tropas en Afganistán, donde los talibanes están exterminando a los soldados de EEUU y la OTAN y ya controlan más del 70% del territorio afgano.

Como se sabe, los gobiernos europeos, ante el enorme costo político y social que les acarrea, son cada vez más renuentes a mantener su alianza militar con EEUU en Afganistán (hasta ahora la guerra de ocupación más costosa y problemática para el Imperio) y algunos de ellos ya están pensando en retirarse de sus acuerdos militares con Washington. Las mismas potencias europeas, a su vez, tienen en su manos la “resolución final” sobre el programa nuclear iraní en el Consejo de Seguridad de la ONU, donde el fin de la “opción diplomática” podría desencadenar a corto plazo acciones de endurecimiento económico y hasta sanciones militares contra Teherán.

Las seis potencias del grupo “5+1″ (EEUU, Rusia, China, Francia, Reino Unido y Alemania) acordaron el martes con varios países árabes celebrar consultas periódicas sobre las “acciones” contra el programa nuclear de Irán.  Israel y EEUU, por su parte, esgrimiendo informes (de la AIEA) donde se consigna que Irán ya está en condiciones de fabricar ojivas nucleares, presionan para embarcar a la OTAN y a las potencias europeas en acciones militares inmediatas contra Irán.

Estos dos conflictos estratégicos centrales (Irán y Afganistán-Pakistán) son los que básicamente alimentan las operaciones con el “terrorismo”, tanto en Asia como en las metrópolis europeas.

Las “amenazas” (con las posibilidades siempre latentes de un “atentado real”), se orientan a dos objetivos principales:

A) Ablandar la masa de resistencia de los socios europeos nucleados en la OTAN para que continúen su alianza militar en Afganistán y legitimen posibles operaciones militares ya planificadas de ocupación en Pakistán, sobre todo en la frontera con Afganistán.

B) Preparar y crear las condiciones para acciones militares y de bloqueo económico contra Irán, antes de que este país alcance a desarrollar ojivas nucleares que pongan en peligro la supervivencia del Estado de Israel (la madre patria del sionismo capitalista que controla el mundo desde Washington y Nueva York).

Para ello es imprescindible generar un contexto asiático y europeo amenazado no solamente por el “terrorismo islámico” de Bin Laden y Al Qaeda, sino también por el “peligro nuclear iraní” que puede expandirse por Europa y EEUU. Esto explica sucintamente el eje Asia-Europa de las actuales operaciones con el “terrorismo” que -por ahora- ya se concretaron con un atentado real en la India, y siguen extendiendo su estela de nuevas amenazas tanto en la región como en las metrópolis de EEUU y Europa.

Resumiendo:

El “terrorismo” no es un objeto diabólico del fundamentalismo islámico, sino una herramienta de la Guerra de Cuarta Generación que la inteligencia estadounidense y europea están utilizando (en Asia y Europa) para mantener y consolidar  la alianza USA-UE en el campo de las operaciones para derrotar a los talibanes en Afganistán, justificar acciones militares contra Irán antes de que convierta en potencia nuclear, y generar un posible 11-S para distraer la atención de la crisis recesiva mundial.

Dentro de esta línea directriz, se van enmarcar los distintos acontecimientos de “amenazas” y “descubrimientos de complot terroristas” que se irán desarrollando en los próximos días tanto en Europa y EEUU como en la región asiática.

El punto “nebuloso” de estas operaciones reside en precisar en que momento los estrategas del USA-terrorismo van a implementar el escenario de otro atentado real (inevitable) en Europa, Asia o EEUU. El “blanco”, como ya se precisó más arriba, va estar determinado por el resultado y la evaluación de los “testeos” con las “amenazas” y los “complots terroristas”.

En el momento que EEUU decida atacar a las usinas nucleares de Teherán, o lance operaciones militares en Pakistán o en el Cáucaso, va a necesitar imperiosamente de un atentado terrorista real para ablandar la resistencia de los aliados y conseguir consenso internacional. Precisamente, esas son las funciones claves que viene cumpliendo el “terrorismo” (como arma de guerra imperial)  desde el 11-S hasta aquí.

http://www.iarnoticias.com

Control Room

Las 2 caras de la guerra

Jehane Noujaim – Denmark – 2004

Como los medios venden , distorsionan y en algunos casos inventan una realidad para dividir y someter a los pueblos libres. Esta producción muestra lo que se vivió al interior del canal de noticias árabe Al Yazira, durante la guerra en Irak. Se centra en cómo Al Yazira cubrió la guerra en Irak, cuestionando en el proceso muchas de las imágenes, opiniones y posiciones que han prevalecido en la prensa estadounidense. Las sangrientas imágenes de víctimas civiles mostradas por el canal de televisión árabe contrastan con la cobertura de los medios de EEUU, incluidas las historias de Jessica Lynch y de la gente en la calle celebrando la caída del régimen de Sadam Husein. Noujaim invita a reflexionar sobre la imparcialidad de los medios en tiempos de guerra, sobre cómo Al Yazira se benefició al invocar el nacionalismo de los árabes porque ésa es su audiencia y Fox News al patriotismo de los estadounidenses por la misma razón.

http://video.google.com/videoplay?docid=-7627243316355236042&hl=es

+info

Guía Orwell Mass Media (geopolítica)

Al Yazira, la cadena oficial del islam

Wikileaks al descubierto

About these ads

19 comentarios to “Guerra de Cuarta Generación”

  1. ERB Says:

    Irán denuncia 66 cortes de señal de sus canales en 3 años por países occidentales – RT
    9 noviembre, 2013

    En los últimos tres años, la señal de diversos canales iraníes ha sido interferida 66 veces por 27 satélites de aquellos países que -denuncia Teherán- se consideran defensores de la libertad de expresión.

    http://actualidad.rt.com/actualidad/view/110793-iran-denunciar-canales-sacados-aire

  2. ERB Says:

    Israel lanza en Twitter una campaña contra Irán – RT
    7 noviembre, 2013

    La campaña, llamada La Verdadera Cara de Irán, está dirigida contra el líder supremo de la República Islámica, el ayatolá Alí Jamenéi. En la red aparecieron imágenes antiiraníes acompañadas por el hashtag #StopTheCharmOffensive \’detengamos la encantadora ofensiva\’.

    http://actualidad.rt.com/actualidad/view/110646-israel-lanzar-twitter-campana-contra-iran

  3. Mariano Sein Medvedev Says:

    MUY BUENO TODO LO LEIDO, ADEMAS DE SER CRIBLE, DAN DATOS EXACTOS..SALUDOS

  4. ERB Says:

    Redes sociales: otra arma de Israel contra Hamás – RT
    16 noviembre, 2012

    El Departamento de Defensa de Israel desarrolla una ofensiva en las redes sociales y los medios de comunicación para respaldar su operación militar en la Franja de Gaza.

    http://actualidad.rt.com/actualidad/view/78575-redes-sociales-son-arma-israel-hamas

  5. ERB Says:

    Los medios de comunicación corporativos y la guerra contra Siria | ¿Es posible la paz?
    6 octubre, 2012

    Hace ya varios años atrás un intelectual italiano advertía del gran desafío que representa para las sociedades civiles, para los ciudadanos comunes y corrientes en cualquier parte del mundo, el desafío frente al control y manipulación de la información por grupos comerciales ligados a poderes supranacionales y financieros. Él se hacía la pregunta si nuestras sociedades civiles, si el pueblo en su conjunto serían capaces de resistir al engaño y no caer en la trampa o, serían tal vez, —y desgraciadamente— completamente dominados y controlados por esta maquinaria de desinformación, que se desenvuelve muy bien en un sistema que emplea eficazmente elementos de democracia y libertad. Nuestro colega Mikel Itulain hace un balance de la situación utilizando el caso sirio.

    http://www.voltairenet.org/article176082.html

  6. ERB Says:

    Enjambre, las reglas han cambiado

    Documental de Guarataro Films y Venezolana de Televisión que analiza la doctrina de Guerra en Red o Guerra de Cuarta Generación y su aplicación en Venezuela.

    http://video.google.com/videoplay?docid=-5912013924079302517&hl=es

  7. ERB Says:

    Guerra de imágenes entre el régimen y los rebeldes por la matanza de Daraya – Yahoo! Noticias España
    27 agosto, 2012

    Los medios de comunicación del régimen sirio y la oposición se enzarzaron el domingo en una guerra de imágenes tras el hallazgo de centenares de cuerpos en la localidad de Daraya, cerca de Damasco, acusándose mutuamente de la matanza.

    http://es.noticias.yahoo.com/guerra-im%C3%A1genes-entre-el-r%C3%A9gimen-y-los-rebeldes-115411049.html

  8. ERB Says:

    El desertor sin rostro de la tele siria: la cara más dura de la desinformación – RT
    1 agosto, 2012

    En el conflicto de Siria son cada vez más visibles las huellas de una de las armas más letales del siglo XXI: la información falseada. Al igual que pasó en Libia, algunos medios occidentales y árabes desfiguran la realidad siria a favor de los rebeldes.

    http://actualidad.rt.com/actualidad/view/50474-El-desertor-sin-rostro-de-tele-siria-cara-m%C3%A1s-dura-de-desinformaci%C3%B3n

  9. ERB Says:

    La Liga Árabe impide que los vecinos de sus países vean la televisión siria – RT
    3 junio, 2012

    Los jefes de la diplomacia de la Liga Árabe exigen poner fin a la transmisión de los canales de televisión sirios a través de los satélites pertenecientes a empresas de Oriente Medio. La orden la ha manifestado en rueda de prensa el ministro de Exteriores de Kuwait, Sabah al Jaled al Sabah. En Siria tachan la iniciativa de “terrorismo informativo e intento de ocultar la verdad”

    .El bloqueo a las emisiones de las cadenas sirias priva a Damasco de toda la posibilidad de ofrecer su versión del conflicto que vive el país al público de la región. La decisión permite a los partidarios del derrocamiento del presidente Bashar al Assad monopolizar el ámbito informativo.

    http://actualidad.rt.com/ultima_hora/view/46013-La-Liga-%C3%81rabe-impide-que-vecinos-de-sus-pa%C3%ADses-vean-televisi%C3%B3n-siria

  10. ERB Says:

    Guerra mediática: una receta recurrente para ‘cocinar’ el conflicto sirio – RT
    16 marzo, 2012

    Una guerra en toda regla, cuyas operaciones se preparan minuciosamente detrás de las cámaras.

    http://actualidad.rt.com/internacional/issue_37547.html

  11. ERB Says:

    Al Assad crea un Consejo Nacional para los Medios en Siria

    MADRID, 21 Nov. (EUROPA PRESS) -

    El presidente de Siria, Bashar al Assad, ha aprobado un decreto este domingo para la constitución de un Consejo Nacional para los Medios, que estará liderado por el periodista y exviceministro de Información Taleb Qadi Amin. El objetivo de este órgano, entre otros, es defender a Siria de “ataques mediáticos”.

    http://www.europapress.es/internacional/noticia-assad-crea-consejo-nacional-medios-siria-20111121082932.html

  12. ERB Says:

    Government says PressTV and RussiaToday are the enemy

  13. ERB Says:

    Toma de Trípoli, una falsificación mediática

  14. ERB Says:

    PASCUAL SERRANO “Medios violentos.Palabras e imágenes para el odio y la guerra”

    http://noticiaserb.wordpress.com/2011/08/23/pascual-serrano-medios-violentos-palabras-e-imagenes-para-el-odio-y-la-guerra/

  15. ERB Says:

  16. noticiaserb Says:

    Documental: La cuarta guerra mundial

    Es la historia de hombres y mujeres alrededor del mundo que no se rinden frente al terror y se rehúsan a abandonar sus sueños de un mundo justo que hoy está ocupado por ejércitos, el miedo o la desesperación. Un filme que fusiona imágenes inspiradoras con la poesía de la red mundial de luchas contra el neoliberalismo. Muestra un sistema que depende crecientemente de la violencia que se autoproclama “guerra contra el terror” para sostener su orden mundial. Narrado por el activista y poeta Suheir Hannad y el cantante Michael Franti de Spearhead. http://www.impesud.tv http://www.impesud.com

    http://noticiaserb.wordpress.com/2009/09/01/documental-la-cuarta-guerra-mundial/

  17. noticiaserb Says:

    La operación “Teléfono Celular”
    Guerra sin fusiles: Zelaya y la trama mediática del regreso a Honduras

    http://www.iarnoticias.com/2009/secciones/latinoamerica/0024_zelaya_operacion_celular_25jul09.html

  18. noticiaserb Says:

    Cuando la televisión te trae las noticias tal y como NO ocurrieron.

    http://noticiaserb.wordpress.com/2009/07/24/cuando-la-television-te-trae-las-noticias-tal-y-como-no-ocurrieron-la-coctelera/

  19. david_kether Says:

    Excelente,muy buena documentacion.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s