degotica dice:
Resulta que el escualeno, activa el sistema inmunológico de manera exagerada, ya que al inyectar un agente patógeno vía intravenosa, el sistema inmune tiene que hacer mayor esfuerzo en combatir dichos patógenos, puesto que nuestro sistema inmune está preparado para combatir solo las infecciones que entran por otras vías, ya sean respiratorias o de otra índole, pero no para la vía intravenosa.
Lo que consiguen con el escualeno es forzar el sistema inmunológico y escatimar cantidades de vacuna por dosis.
No solo están defraudando, si no matando a la gente, provocando toda clase de efectos secundarios. También acompañan al escualeno, el aluminio.
El escualeno es beneficioso ya que acompaña al aceite de oliva, pero al recibirlo por una vía que no es la correcta, nuestro sistema inmune lo reconoce como un intruso al que hay que atacar. Por lo tanto al forzar el sistema inmune, se vuelve contra el cuerpo humano atacando tanto el escualeno malo (Vía intravenosa) como el bueno (aceite de oliva), destruyendo el sistema nervioso.
Los soldados de la Guerra del Golfo, fueron vacunados contra el ántrax y al contener escualeno en grandes cantidades, sufrieron grandes secuelas, como enfermedades autoinmunes. Las manos que mecen la cuna en este sentido se llaman, Novartis y Glaxo. Por supuesto que todo lo desmienten, así como la corrompida comunidad médica.