Los ministros de Economía y Finanzas de la Eurozona han acordado desbloquear la ayuda de 8.000 millones de euros a Grecia, vital para evitar la quiebra antes del 15 de diciembre.
Lo que no han sido capaces de determinar los líderes europeos es el tamaño con el que contará el fondo de rescate. Sin embargo, ya han admitido que debido a las turbulencias financieras y a la falta de interés de inversores extranjeros, no podrán reforzarlo hasta alcanzar 1 billón de euros y se quedará, probablemente, en la mitad de esta cantidad.
Lo que sí ha reconocido el Eurogrupo es que necesitará ayuda del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Central Europeo (BCE) para contener la crisis de deuda.