Prácticamente todos los papeles moneda que hemos conocido tienen una procedencia común: no comenzaron siendo papel moneda, sino promesas a entregar una determinada cantidad de metal precioso.
Pues bien, en varias ocasiones a lo largo de la historia, los bancos emisores se han plantado frente a sus acreedores y les han dicho que no estaban dispuestos a pagarles sus deudas. Lo que eran promesas pagaderas en oro se convirtieron en deudas impagadas. Y eso es, ni más ni menos, el dinero fiduciario: un pasivo impagado por parte del banco central
sigue en Juan Ramón Rallo – ¿Qué es el dinero fiduciario? – Libre Mercado.
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4 diciembre, 2011 en 11:09 |
Actualmente ya no es ni eso. El banco central emite pero no se compromete en nada. Por tanto no es ninguna deuda. Nadamos en la abstracción total.