Los aeropuertos internacionales de Estocolmo y Malmoe, ambos en Suecia, ha comunicado que se niega a permitir las inspecciones de seguridad a pasajeros solicitadas por Israel, lo que ha provocado que la aerolínea israelí Arkia haya cancelado sus vuelos al país europeo, según ha informado el diario israelí ‘Haaretz’.
Los procedimientos de seguridad implementados por Israel implican muy a menudo que los pasajeros tengan que revelar su etnia, sus creencias religiosas y otros datos personales. Estos métodos ya fueron prohibidos el verano de 2011 por las autoridades del aeropuerto danés de Copenhague.