Un disidente ciego que participó en las protestas de Tiananmen en 1989, Li Wangyang, apareció ahorcado ayer en la habitación de un hospital de Hunan (sur) donde se encontraba bajo custodia policial, dijeron hoy a Efe fuentes próximas al fallecido.
En 2001, ya en libertad, el disidente protestó por la falta de compensación y de tratamiento médico por parte del Gobierno chino tras sufrir torturas y otras vejaciones y pidió ayuda a la comunidad internacional.
Después de esa protesta, las autoridades chinas lo sentenciaron a otros diez años de cárcel por “incitar a la subversión del Estado” y a cuatro años de privación de sus derechos políticos.